- Anuncian más protestas
AFP
GUATEMALA.- Sectores empresariales, sindicales, políticos y estudiantiles de Guatemala rechazaron “enérgicamente” este viernes el aumento del Impuesto al Valor Agregado (IVA) y de otros tributos, aprobados por el Congreso la noche del jueves, y llamaron a protestar contra el proyecto de reforma fiscal.
El presidente del Comité de Asociaciones Agrícolas, Comerciales, Industriales y Financieras (Cacif), Mario Montano, acusó al gobierno del presidente Alfonso Portillo de “adoptar posiciones intransigentes”, y pidió a los guatemaltecos “unirse a una resistencia pacífica”.
El empresariado cuestionó al gobierno por haber impuesto el alza tributaria alegando que era parte de un acuerdo político firmado hace un año por distintos sectores sociales, políticos y económicos, pero “se niega a combatir la corrupción en el sector público”.
El gobernante Frente Republicano Guatemalteco (FRG-derecha), con sus 63 diputados y el apoyo de uno de la Democracia Cristiana y otro de la Unión Democrática, aprobó el alza del 10% al 12% del IVA, mientras tres bancadas de oposición, que durante seis horas expusieron diversos discursos, sólo sumaron 25 votos de rechazo al aumento.
El FRG también aprobó otras alzas del paquete de reforma fiscal, que incluye el aumento de 17 centavos de dólar al galón de búnker (combustible) —excepto el destinado a la generación eléctrica— y gravámenes de hasta por un quetzal (unos 13 centavos de dólar) por litro de licores y del paquete de cigarrillos.
Además, se duplicó en un 50% el impuesto de circulación a los vehículos aéreos y marítimos.
Están pendientes para ser aprobadas el sábado el alza del Impuesto a Empresas Mercantiles y Agropecuarias (Iema) del 1.25% al 2.25% sobre las ganancias o del 2.5% al 3.5% sobre los activos, según lo decidan los empresarios.
Pese a que dirigentes sindicales habían convocado a protestas masivas, éstas se han reducido a piquetes y bloqueos de calles con llantas incendiadas, efectuadas por los estudiantes universitarios, que rápidamente han sido controladas por policías antimotines.