- Ríos están pasando a la historia por el despale irracional, aseguran especialistas
- Estudio indica que existe manejo inadecuado de los cultivos, que provoca severas afectaciones en el entorno
Carole Thimpson Ramírez – [email protected]
SOMOTO.- El deterioro ambiental que sufren las 10 microcuencas del municipio de Somoto, ubicado a unos 200 kilómetros al norte de Managua, es alarmante. Tal es el caso de la microcuenca del Río Somoto o Musunco, donde un reciente estudio demuestra que de los 40 kilómetros cuadrados de extensión que tiene, únicamente el ocho por ciento está cubierto de bosques tupidos en la cúspide de la montaña Tepecxomoth (“Cerro de los gansos”, en vocablo náhuatl).
El estudio elaborado por la arquitecta Jeanette Mendoza y el ingeniero Douglas Benavides, funcionarios del Centro de Iniciativas para el Desarrollo (Cides), demuestra que el 80 por ciento de la microcuenca, según el análisis, actualmente está siendo subutilizada por vegetación herbácea, es decir desprovista de árboles y utilizada en la agricultura de granos básicos para la sobrevivencia de los campesinos de los alrededores de la zona.
De acuerdo a la información suministrada por ambos, estos estudios los realizaron basados en fotografías recientes proporcionadas por el Instituto de Estudios Territoriales (Ineter).
Los resultados del estudio indican que el problema se ha agudizado en los últimos meses de este año, como consecuencia de la sequía que azota al municipio y el despale indiscriminado que realizan los habitantes del lugar, el cual se localiza en la mitad de la cuenca, sobre un valle aluvial.
Ambos profesionales advirtieron que del buen cuido y manejo de las microcuencas depende en gran medida la subsistencia de los mantos acuíferos para el consumo humano y el riego de los cultivos.
Con el fin de evitar un mayor deterioro de los acuíferos de esta ciudad, organismos como el Instituto de Promoción Humana (Inprhu) y el Tropisec, actualmente llevan acciones de protección de algunas cuencas vecinas a la de Somoto, informó Néstor Castellón, encargado del Programa de la Subcuenca Somoto por el Tropisec.
Explicó que en la actualidad implementan actividades de conservación de suelos, agroforestación y capacitación comunitaria para garantizar el cuido de los bosques y la protección de los ríos.
Comentó que los campesinos por la falta de alternativas socioeconómicas y subcultura continúan haciendo uso inadecuado del suelo, cultivando rubros ajenos a la vocación propiamente del suelo, como es el cultivo en laderas de granos básicos cuando perfectamente se puede cultivar café con sombra. No obstante, es imposible aplicar la ley ambiental sobre las familias pobres de pequeños productores, que a lo sumo contaron con dos o tres manzanas de tierra, sin antes darles alternativas de desarrollo económico ecológicamente sostenible.
Castellón precisó además que el actual manejo inapropiado del suelo por parte de los campesinos está produciendo pérdida de los suelos fértiles a causa de la erosión eólica e hídrica, lo que a la larga sumado a las sequías prominentes se traduce en emigración de los campesinos del campo a la ciudad.
Por su parte, la arquitecta Jeanette Mendoza, coautora del Plan de Ordenamiento de Somoto, expresó que los efectos del despale en la microcuenca ha provocado una mayor escorrentía (libre circulación del agua de lluvia) y la menor infiltración hacia el manto acuífero en una región donde la sequía es amenaza constante y la canícula se presenta severamente.
“De no revertirse esta situación, los efectos sobre la población empeorarán dentro de los próximos cinco años; puesto que aún no se vislumbra un cambio en la mentalidad de la población en respeto y convivencia con el medio ambiente”, dijo.
CRISIS ALIMENTARIA
La sequía afecta a este municipio en las cosechas, a tal grado que actualmente Somoto sólo produce el 20 por ciento de los granos básicos que consume al año, con graves consecuencias para el bolsillo de las familias somoteñas.