- “No hay voluntad política para desarrollar acciones concretas contra la corrupción”, afirma consultora del Plan de Integridad
Adolfo Olivas Olivasy Martha M. Gonzá[email protected]
Representantes de distintos sectores de la sociedad civil que abordaron el tema de la corrupción como parte del “Plan Nacional de Integridad”, ratificaron la imperiosa necesidad de que ejerzan, de conformidad al Estado de Derecho, todas las funciones atribuidas al poder público para atacar la “podredumbre” existente en los diferentes niveles del Estado.
En un foro celebrado en la ciudad de Estelí, por el Organismo No Gubernamental Fundemos, representantes de la Sociedad Civil exigieron que se establezca un mayor control del ejercicio público en Nicaragua, mediante la aplicación rigurosa de las leyes.
Los participantes en el foro manifestaron que la vida política debe defender los intereses públicos y ser una actividad desinteresada a favor de la sociedad, pero que hoy en día los funcionarios se dedican a satisfacer sus ambiciones personales para incrementar su fortuna privada.
“Cuando el gobierno es inmoral, la corrupción política se vuelve sistemática y se autorizan las operaciones ilícitas, premiando al que colabora y castigando al que no sigue el juego”, consideró Eric Humberto Gómez, Secretario Departamental de la Asociación de Trabajadores del Campo (ATC), en Estelí.
FORMAS DE CORRUPCION
Los asistentes al foro expresaron que las formas más comunes de corrupción política son la apropiación y distribución privada de los empleos públicos, la asignación de contratos, el uso particular de los recursos estatales y la ejecución de políticas de Estado de acuerdo con los intereses del partido gobernante y no del pueblo nicaragüense.
En la actualidad “hay grandes señores que corren como diputados para revestirse de inmunidad, porque a nivel personal andan haciendo triquiñuelas y quieren protegerse para no caer en manos de la justicia”, criticó Gómez.
Los megasalarios, el tráfico de influencia, el nepotismo, el despilfarro y otros males, fueron blanco de las críticas. La falta de interés del gobierno para corregirlos aumenta la desconfianza hacia los gobernantes, provocando un alejamiento entre el ciudadano y las instituciones, consideraron.
“Uno de los factores fundamentales que ha propiciado la corrupción en el país son los atractivos salarios de que gozan los altos funcionarios, así como las prebendas y la inmunidad, por medio de la cual pueden robar descaradamente y no son castigados”, comentó Blanca Cruz.
SABER ELEGIR
Saúl Rugama alertó a saber escoger a quienes ocuparán cargos de concejales, vicealcaldes, alcaldes, diputados y presidente. “Si elegimos mal, lógicamente vamos a tener problemas; por eso tenemos que elegir a personas idóneas, honestas y transparentes, con ideas claras sobre lo que es nación”, instó.
“La única forma de eliminar la corrupción es con la creación de valores, cultivar el sentido de la honradez, el respeto al derecho ajeno y el amor a la verdad”, indicó la ex diputada Magdalena Úbeda.
Valoró que todo funcionario público debe desempeñar su cargo con dignidad y honradez. “Una persona honrada lleva valores bien adentro de su espíritu”, reiteró.
CRITICAS CAEN EN EL VACIO
Fabricia Sánchez, consultora del “Plan de Integridad”, explicó que realizan un proceso de consultas con la Sociedad Civil en varias regiones del país, para recoger las inquietudes sobre el grado de cumplimiento de las acciones planteadas en 1999 e integrar nuevos aportes de los ciudadanos.
Pero, “lamentablemente, no hay mucha voluntad política para desarrollar acciones concretas; por ejemplo, el gobierno no quiere resolver el problema de los megasalarios”, afirmó.
Mencionó que en Nicaragua hay casos concretos de corrupción evidente que quedan impunes por la falta de voluntad del gobierno para corregir esas anomalías.
PLAN NACIONAL DE INTEGRIDAD
– El “Plan Nacional de Integridad” constituye el marco dentro del cual el país, a través de las entidades estatales, la ciudadanía y la comunidad en general, afronta de manera integral el tema de la Ética Pública.
– Su objetivo es enfrentar y reducir, progresiva y sistemáticamente, las causas y manifestaciones del problema de la corrupción, mediante la aplicación de mecanismos de participación ciudadana que vinculen a la sociedad civil en la solución del fenómeno.
– La política de “prevención integral” se orientará a evitar, modificar o suprimir estructuras que propicien el surgimiento de manifestaciones sociales de corrupción.
– De acuerdo con una encuesta de la empresa CID-Gallup, un 87% de la población de Nicaragua considera que hay corrupción en las instituciones públicas, específicamente en el Ejecutivo. Después del desempleo, la corrupción es percibida como el segundo problema nacional, seguida del alto costo de la vida.