Leonardo Lacayo Ocampo (DON), mi tío, estudió periodismo en Chicago y allí aprendió acerca de los box scores. Lógicamente, cuando regresó a Nicaragua fue el primero en usarlos en sus crónicas. Compañeros de DON fueron otros periodistas nicaragüenses que se destacaron en sus tiempos: Adolfo Altamirano, que fue el dueño y fundador de La Estrella de Nicaragua, periódico donde DON trabajó como jefe de redacción y subdirector, y donde yo hice mis primeras crónicas bajo la tutela del famoso Leonardo.
Celio Humberto “Big Boy” Barreto fue otro de sus compañeros de estudio. Celio fue reportero, columnista y uno de los primeros narradores de béisbol en Nicaragua. Fue un antisomocista de altura. Una vez, frente a Radio Mundial y ante un grupo de los que trabajábamos allí, y donde tenía su programa de noticias, la policía secreta de Somoza lo golpeó, se lo llevó, más tarde lo sacaron del país y apareció en Costa Rica.
Otro compañero de mi tío fue un señor de Masaya, creo, que me parece que se llamaba Alejandro Bermúdez. Todos esos jóvenes nicaragüenses que estudiaron en Chicago, levantaron la crónica deportiva nacional a la máxima altura. Todos ellos se destacaron en periodismo y me sirvieron de modelo para efectuar mis pasos en la vida deportiva. Mis modelos fueron nicaragüenses versados y no cubanos empíricos.
René “El Chelito” Cárdenas.