- Aproximación entre Estados Unidos y Rusia
Juan Antonio Sanz (EFE)
MOSCU.- El Kremlin admitió ayer una eventual reforma del tratado ABM, que prohíbe escudos antimisiles, durante las consultas contrarreloj que celebrará con Washington, y reveló que también Rusia tiene una lista negra de “países delincuentes”.
Todo está listo para las negociaciones acordadas por los presidentes ruso, Vladimir Putin, y estadounidense, George Bush, en la reciente cumbre del G-8 en Génova, donde Moscú y Washington fumaron su pipa de la paz en seguridad estratégica.
Los dos presidentes dieron el pistoletazo a consultas aceleradas sobre la reducción de armas nucleares ofensivas y sobre el escudo de defensa antimisiles que quiere desplegar Washington y rechaza Moscú.
El tratado ABM de 1972 era la piedra de la discordia entre los dos países, pues prohíbe el escudo nuclear defensivo que quiere para sí EE.UU. y que Rusia no se puede permitir.
En Génova, las cosas cambiaron y los dos países parecen empeñados en demostrar que mejores amigos no puede haber. Moscú admite posibles cambios en el ABM y Washington accede a mayores reducciones en armas nucleares, paso que beneficia a los rusos, con menos dinero para mantener los nutridos arsenales que querían los estadounidenses.
El ministro de Defensa, Serguéi Ivanov, mano derecha de Putin y confidente de los “halcones” más duros del Ejército, anunció ayer el envío de una misión a Estados Unidos para el 7 y 8 de agosto con altos mandos del Estado Mayor ruso.
Entre el 13 y el 14 de agosto, Ivanov recibirá en Moscú al secretario de Defensa estadounidense, Donald Rumsfeld, en esta carrera contrarreloj para ganarse la confianza mutua.
RUSIA TIENE SUS PAISES «DELINCUENTES»
– “La cuestión clave es la no proliferación nuclear. Los ‘países delincuentes’ han sido usados como un argumento para la retirada del ABM”, afirmó Ivanov.
– El ministro insistió en que esos países, como Irak, Irán o Corea del Norte, “sólo pueden desarrollar misiles de medio alcance, que sólo amenazarían a Rusia”, su vecina.
– Pero Ivanov desechó cualquier amenaza de estos países, con los que el Kremlin ha impulsado sus relaciones en los últimos meses a cotas impensables en la pasada década, y contrapuso una propia “lista negra” rusa.
– “Nosotros tenemos nuestra propia cuenta de países parias. EE.UU. lo sabe. Y nuestra lista no está menos justificada”, aseguró Ivanov, y añadió misterioso que en ella figuran países “al sur de Rusia”.