Los habitantes del Río Prinzapolka se quejan de la falta de ayuda que han recibido después de las inundaciones. LA PRENSA/ARCHIVO.

Poca ayuda a Prinzapolka

Habitantes se quejan de la falta de solidaridad demostrada ante las inundaciones que han sufrido Heberto Jarquín M. – [email protected] PRINZAPOLKA.- La ayuda alimenticia enviada para los damnificados del municipio de Prinzapolka, afectados por las inundaciones, es insuficiente y podría desatarse una hambruna en las comunidades indígenas asentadas en las márgenes del río. Algunas personas […]

  • Habitantes se quejan de la falta de solidaridad demostrada ante las inundaciones que han sufrido

Heberto Jarquín M. – [email protected]

PRINZAPOLKA.- La ayuda alimenticia enviada para los damnificados del municipio de Prinzapolka, afectados por las inundaciones, es insuficiente y podría desatarse una hambruna en las comunidades indígenas asentadas en las márgenes del río.

Algunas personas involucradas en las tareas de auxilio alertaron sobre la necesidad de agilizar la distribución de víveres y medicamentos en los lugares donde la población fue perjudicada por las crecidas del Río Prinzapolka que destruyó los cultivos de granos y tubérculos.

Martha Salgado Siles, funcionaria de la Defensa Civil en la zona, informó que hasta el momento ha llegado a Alamikamba (cabecera municipal), un total de 98 quintales de arroz, 51 de frijoles, 71 de azúcar, 61 de maíz, 370 litros de aceite, 1,600 libras de leche en polvo, sal y medicinas en cantidades no determinadas.

La señora Salgado Siles afirmó que “esa cantidad de alimentos enviada por el gobierno es insuficiente, apenas servirá para darle de comer a los habitantes de Alamikamba y un par de comunidades aledañas por unos diez días, en el resto del municipio donde los efectos de la inundación son devastadores puede desatarse una hambruna”.

El concejal Daniel Castrillo Conrado coincidió al decir que “más de 5,000 indígenas de las distintas comunidades quedaron con los brazos cruzados, perdieron sus cultivos de arroz, maíz, bananos y yuca, y existe mucha lentitud en la distribución de comida, la gente ya está sufriendo hambre”.

Rommel Flores, vecino de la comunidad de Bitawala, manifestó que “no tenemos nada para darle de comer a nuestros hijos, la ayuda no ha llegado a este lugar, seguimos esperando”.

RECHAZAN OPTIMISMO DE MINSA

Daniel Castrillo rechazó el comunicado del Ministerio de Salud, emitido en días pasados, donde se afirmaba que no había peligro de una epidemia, “no soy médico, pero aquí hay insalubridad, el agua que toma la gente está contaminada con lodo y heces fecales, las viviendas están invadidas por nubes de insectos, y el pueblo no tiene jabón para el aseo personal, en cualquier momento pueden aparecer brotes de malaria, diarrea, vómito, dengue y otras enfermedades, especialmente entre los niños”, indicó.

El doctor Jesús Blandón, subdirector del Minsa en Rosita, expresó que “se necesitan no menos de 3,000 unidades de suero de rehidratación oral para suministrarlo a los niños de las comunidades de Prinzapolka”.  

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