Fabián [email protected]
Historia
Lo que pasó con el Partido Conservador es triste. En realidad el partido parecía muy “verde” para asumir la responsabilidad histórica que el destino les dio, y que hoy unos cuatro de sus dirigentes tiraron al albañal sin percatarse lo que tenían en manos. Podrán elegir otros candidatos, podrán incluso volver a los candidatos anteriores, pero su chance ya pasó. Son historia.
Viaje en círculos
Graficando la cosa, tenemos en el panorama político dos trenes grandes, con varios vagones, que van al mismo lugar por direcciones distintas, uno por la izquierda y otro por la derecha. Había un tercer tren, más chiquito, pintado en verde, que iba en dirección distinta a un lugar distinto. Por lo menos eso creíamos. Ahora el trencito está destartalado, y sólo tiene dos opciones: que lo desechen como chatarra o lo peguen como un vagón más a uno de los dos trenes grandes que nos llevan al mismo lugar, que no es otro que donde nos encontramos ahorita.
Mala apuesta
Quien peor salió de esto es el doctor Carlos Tünnermann. Si ya estaba jugando mal al abandonar un organismo de verificación que le daba prestigio y servía de garantía ante el descrédito del Consejo Supremo Electoral para aventurarse en una candidatura incierta, mucho peor luce ahora que se ha quedado sin Beatriz y sin retrato después de su mala apuesta política.
“Astupidez”
Un colega dice que los políticos de este tiempo deberían registrar con todos los derechos de ley el término “astupidez” para nombrar el efecto de aquellas acciones que quienes las emprenden las creen astutas mientras el sentido común las ve estúpidas. Al final, el sentido común es siempre quien tiene la razón. Viveza de ratón le dicen en mi pueblo…
¿Qué pasa con Taca?
¿Qué pasa con la línea aérea Taca? Todo lo que hacen está diseñado para fastidiar al pasajero. Un amigo me contaba que para viajar de Miami a Managua necesitó tres aviones, tuvo que dormir en Guatemala porque el primer avión salió con retraso de una hora y no pudo empalmar con el segundo. Luego le daban por perdido su equipaje y sólo era que nadie lo bajó de los carritos maleteros… Al día siguiente, el segundo avión salió nuevamente con retraso. En El Salvador, la misma historia, retraso, cambio de avión y maldiciones. Al final, un viaje corto previsto para terminar a las ocho de la noche en Managua, terminó a las once de la mañana del día siguiente. Y ante tanto desastre los funcionarios de Taca lo único que atinan a ofrecer a sus pasajeros son formularios de reclamo de las libretas que andan en mano, y que se les terminan con extraordinaria rapidez.
Sultanes criollos
Quien no parece tener problemas para viajar es el presidente Alemán, que carga con parientes y amigos en comitivas babilónicas alrededor del mundo, mientras el país es sometido a un fuerte recorte presupuestario. El Presidente alega que ese dinero no sale de los bolsillos de quienes gritan de hambre, pero… ¿Por qué no nos demuestra con documentos que todo el viaje está pagado y así santas paces?