Nina Lucas C.
Las campañas a favor de los condones como método de protección contra el SIDA, hace creer que este preservativo protege absolutamente de contraer esta enfermedad. Esto es un engaño en el que caen todos aquellos que en su ceguera no ven o no quieren ver la verdad. Son aquellos que se dejan fácilmente llevar por lo que en el fondo es una corriente ideológica, que critica drásticamente cualquier oposición, considerándola obsoleta. Lo moderno, lo científico es lo que ellos pregonan.
Toda la información sobre los condones va calando en las personas y son las que van a regir la conducta sexual de toda una sociedad permisiva, pero “moderna”.
Una campaña diseñada para los adolescentes, edad vulnerable en que les gusta el riesgo y lo hacen porque no ven el verdadero peligro, quieren experimentar todo tipo de sensaciones, fácilmente confunden placer momentáneo con felicidad. La presión de los amigos y los slogans como: “Vive tu mejor momento”, adquieren una influencia considerable para tener relaciones sexuales prematuras y tomar la sexualidad como diversión.
Hemos visto cómo en algunas de estas campañas se organizan fiestas donde a los jóvenes se les da licor y condones, se prestan todas las condiciones para que la juventud se divierta “sanamente”. La música sugerente, los tragos y el condón son la combinación perfecta para perder el control y caer preso en esta propaganda orquestada por quienes tienen suficientes motivos para manipular las conciencias.
¿Y el condón es seguro? No, es un engaño. El condón no es protección, aun para evitar el embarazo. El espermatozoide atraviesa los agujeros microscópicos del tejido del látex del condón, y el virus del SIDA es 30 veces más pequeño que la cabeza del espermatozoide.
En un embarazo, aun usando condón, se genera una vida humana; con el contagio del SIDA, una muerte segura.
Los que se dedican a montar estas campañas no son ignorantes de que el condón falla, ni de todos los avances de la ciencia que lo demuestran. No pueden estar al margen de esta documentación, y a sabiendas de que el condón no es sexo seguro, siguen dando rienda suelta a esta conducta de riesgo especialmente en nuestra juventud. Esto es una conspiración ideológica al extremo de limpiar, disminuir y controlar el crecimiento de una población en edad reproductiva. Esto explica que le hagan tanta propaganda al condón en los países del Tercer Mundo o subdesarrollados.
Un ejemplo de esto es Sudáfrica. La campaña para usar preservativos fue intensa, se realizó una repartición masiva y gratuita de condones hasta en las escuelas. ¿Podría llamarse campaña exitosa cuando después de 10 años, uno de cada cuatro sudafricanos está contagiado con el SIDA? ¡Qué malo es ser negro o pobre! Esto muestra con evidencias claras que quienes se dedican a este tipo de propaganda tienen mentalidad racista, antinatalista y carecen de escrúpulos.
En Nicaragua algunos se prestan a este tipo de manipulación porque no encuentran otro empleo, les ofrecen excelentes salarios, fácilmente se dejan engañar o se autoengañan en cuanto a que el condón es seguro. Otros, informados, seguirán creyendo que es peor que lo hagan sin condón. Están presionados a aceptar esto por sus propios intereses económicos y por la ganancia que conlleva esta ignorancia. Conviene creer ciegamente en el condón. Y no hay peor ciego que el que no quiere ver.
* M.Sc. Psicopedagogía.