- El toque novelesco se produjo en la racha de 56 juegos de DiMaggio
Edgard Tijerino M. [email protected]
No podía faltar un toque novelesco en la gran racha de Joe DiMaggio… El 29 de junio de ese 1941, Joe conectó contra Dutch Leonard el “as” de espadas de los Senadores en el primero de un doble juego, extendiéndose a 41 y empatando la marca de George Sisler.
De pronto, mientras se alistaba para tumbarla en el segundo juego y continuar con la cacería de los 44, cifra mágica de Willie Keeler, se percató que su bate no estaba. Aquello provocó consternación… ¿Quién se había robado el bate del Clipper?”, relata el cronista del Washington Post, Shirley Povich, quien murió en 1998 a los 90 años.
Pero hay otra versión. Cuando murió DiMaggio en el 99, el columnista del New York Times, Murray Chass, ubica la pérdida del bate en un doble juego contra los Medias Rojas el 1 de julio.
Mientras Povich asegura que en medio del desconcierto, Joe DiMaggio se vio obligado a tomar prestado un bate de Tommie Henrich, el hombre del Times, Chass, afirma que el bate que usó Joe era de su propiedad, aunque ciertamente es el que usaba Henrich en carácter de préstamo.
Es decir, que según una versión, sin su bate de la racha, Joe superó la marca de 41, vigente en la Liga Americana y en poder de Sisler, en tanto, la otra versión, coloca a Joe con un bate recuperado de Henrich, buscando cómo empatar la cifra de 44 establecida por Keeler.
Algo así como someter a discusión ¿Qué día fue robada la Mona Lisa del Louvre? o ¿En qué momento quebraron la nariz a esa escultura de Miguel Angel llamada “La Piedad” en la Basílica de San Pedro?… Bueno, la Mona Lisa regresó al Louvre y La Piedad fue restaurada… También Joe regresó a su racha.
Povich dice: “Joe se sintió afectado. El agarre podía ser el mismo pero temía que una diferencia, aun de 20 gramos, resultara fatal… A regañadientes tomó el bate de Henrich y se las arregló para un hit madrugador que le permitió llegar a 42, nueva marca en el joven circuito… Luego, los dos juegos con Boston y su aterrizaje en 44, igual que Sisler”.
Chass apunta: “Una vez concluido el primer juego con Boston, a sólo uno más de Keeler, Joe descubre que su bate no está… Sale y le pregunta a Henrich: “¿Tú tienes mi bate?”… “Tengo uno de tus bates, pero es el que he estado usando, no el que buscas”, respondió Henrich… “Tom, alguien robó mi bate”, le dijo el Clipper.
Y agrega: dos días antes, Joe había superado a George Sisler bateando contra los Senadores.
Según Chass, en su primer turno contra Jack Wilson, el gran DiMaggio trazó una línea hacia el jardín derecho que fue atrapada, quejándose: con mi bate hubiera sido hit… Henrich le sugirió que usara el bate de su propiedad que él había estado utilizando… Joe no quiso, pero después de fallar por segunda vez, lo tomó, y en el tercer turno, conectó el ansiado hit igualando a Keeler.
En un libro del historiador Ray Robinson se asegura que el 4 de julio, un fanático le envió a Joe de regalo el bate robado… En cambio, dice Chass que en Newark fue descubierto el joven que se robó el bate, se lo quitaron, y se lo devolvieron al artillero que continuó hasta los 56.
Finalmente, ¡qué importa!