El “éxtasis” es tomado por vía oral, normalmente en tabletas o en cápsulas y sus efectos duran de cuatro a seis horas. Los usuarios de esta droga afirman que produce sentimientos profundamente positivos; empatía por los demás, eliminación de ansiedad y un relajamiento extremo.
– Se dice también que elimina la necesidad de comer, beber o dormir, haciendo que los usuarios de la droga puedan parrandear dos o tres días seguidos.
– Consecuentemente, el uso de “éxtasis” produce, algunas veces, una severa deshidratación y cansancio. Aunque no es tan adictivo como la heroína o la cocaína, puede causar otros efectos adversos que incluyen náuseas, alucinaciones, convulsiones febriles, sudoración, altas temperaturas temporales, temblores, presión en los dientes involuntaria. Constreñimiento muscular y visión borrosa.
– Una sobredosis de éxtasis se caracteriza por alta presión sanguínea, desmayos, ataques de pánico y en los casos más severos, pérdida de conciencia, convulsiones y drástico aumento en la temperatura corporal. La sobredosis puede ser fatal, ya que puede dar como resultado un ataque al corazón o un ataque fulminante por extremo calor.
– La Red de Advertencia contra el Uso de las Drogas (DAWN en inglés) revela que el personal médico de las salas de emergencia de los hospitales en toda la nación, mencionan que el consumo del “éxtasis” ha aumentado dramáticamente.
– Asimismo, en un período de más de seis años, también ha aumentado la captura de tabletas de esta droga sintética, remitida a los laboratorios de la DEA. En 1993 fueron 196 tabletas y en 1998, 600 tabletas. Las capturas de enero a mayo de 1999 totalizan más de 216,300 tabletas.
(Fuente: Documentación de la Drug Enforcement Administration, DEA)