Edgardo Cerda Silva: Un “protector” del ganado

La vigilancia sanitaria de la ganadería se ha incrementado, pero no es una labor fácil. Pese a ello, los resultados empiezan a percibirse, las acciones ante una amenaza son inmediatas en la mayoría de los casos, así lo comenta un personaje involucrado completamente en este ajetreo Gustavo Ortega [email protected] Se le percibe como un apasionado […]

  • La vigilancia sanitaria de la ganadería se ha incrementado, pero no es una labor fácil. Pese a ello, los resultados empiezan a percibirse, las acciones ante una amenaza son inmediatas en la mayoría de los casos, así lo comenta un personaje involucrado completamente en este ajetreo

Gustavo Ortega [email protected]

Se le percibe como un apasionado de su profesión, la que a primera vista podría parecer tediosa, pero que para él es un orgullo, pues es un sueño hecho realidad. Edgardo Cerda, es miembro de la Unidad de Vigilancia Agropecuaria del Ministerio Agropecuario y Forestal (Mag-For).

La entrevista se realizó en los días precisos en que el Mag-For esperaba por cuarta vez el cambio de ministro durante este gobierno. En ella comenta detalles de las acciones que realizan con el fin de prevenir y en otros casos controlar las enfermedades animales a nivel nacional.

Es el segundo de nueve hermanos y asegura que desde siempre se interesó por la actividad agropecuaria, interés que se desarrollo en su natal Tola, Rivas.

Su labor la inició en 1992 dentro del programa de erradicación del gusano barrenador auspiciado por el gobierno estadounidense, dicho padecimiento que afectaba al ganado vacuno fue erradicado en el país en 1999.

Este ingeniero agrónomo de 41 años cuenta con mucha experiencia en el manejo de enfermedades animales, “eso te vuelve más sensible, estás en contacto con los campesinos y observas los esfuerzos que hacen para mantener sanos sus animales”, señaló. Se declara fanático del béisbol y de sus dos hijas.

LA PRENSA: Bueno, ya se erradicó el gusano barrenador, algo que puede calificarse como un éxito, pero ¿qué sigue?, ¿qué acciones están ejecutando ante la amenaza de otros males en la ganadería?

Edgardo Cerda S.: La unidad de vigilancia cubre toda Nicaragua para estar pendientes de todas las enfermedades que pensamos que pueden afectar la ganadería y el resto de especies animales. Realizamos muestreos donde los productores perciben amenazas y estamos vigilantes ante enfermedades exóticas, es el caso de la fiebre aftosa.

LP: ¿Es posible que ingrese la fiebre aftosa, hay ya algún indicio acerca de ello y qué se hace para prevenirla?

ECS: No, no hay indicios, y no hay ningún caso, para eso la estamos muestreando, hay una enfermedad llamada estomatitis vesicular, que muestra los mismos síntomas clínicos de la fiebre aftosa. Estamos tomando muestras con los animales afectados con este padecimiento y la enviamos al laboratorio Ladives en Panamá que está encargado de detectar el virus.

Ellos nos reportan que virus son los detectados, aun no hay reportes de aftosa, el día que se descubra será a través de estos muestreos, en Centroamérica no existe.

LP: Esta es la amenaza latente en el ganado bovino, pero también hay amenazas en la avicultura….

ECS: Si te referís a la influenza aviar, pues también realizamos muestreos, se muestreó toda Nicaragua, nos preocupamos porque hubo un brote en El Salvador, se han realizado análisis de sangre y todavía no hay influenza aviar en el país.

LP: Retomando el tema de la ganadería mayor, se escucha mucho hablar de brucelosis, ántrax, pierna negra, mastitis, ¿qué han hecho al respecto?

ECS: Hay tres padecimientos en los que estamos enfocados, la brucelosis, la leucosis y la rinotraqueitis infecciosa. Las tres existen en un porcentaje mínimo, se hicieron las muestras y los resultados se conocerán pronto, pero puedo decirte que el porcentaje es menor del dos por ciento, según el muestreo que nosotros realizamos en el campo. Son enfermedades con las que podemos convivir.

La brucelosis provoca abortos en el ganado y afecta al ser humano con fiebres intermitentes, la leucosis es un padecimiento que solo se descubre en los análisis sanguíneos y la rinotraqueitis se caracteriza por la inflamación y hemorragias en las membranas mucosas, entre otras cosas.

LP: Hoy por hoy ¿como está la situación sanitaria de la ganadería nacional?

ECS: El ganado nicaragüense está bien, eso es un hecho.

LP: ¿Pero hay amenazas de alguna peste que esté ahí escondida o todos podemos estar tranquilos definitivamente?

ECS: Yo creo que podemos estar todos tranquilos, nosotros trabajamos para eso. La labor que estamos realizando no se había dado antes, a partir de mayo estamos metidos de lleno a nivel nacional y los ganaderos nos han recibido muy bien.

LP: ¿Cuáles son los padecimientos en los que hay más amenazas?

ECS: Hay enfermedades endémicas, siempre aparecen en la entrada y salida del invierno, son brotes normales, por eso se recomiendan las vacunas….

LP: Cuál es el ganado más propenso a enfermarse?

ECS: Aquí se le brinda más atención al bovino, pero también se está pendiente de las gallinas, pero la gente no les pone interés.

LP: Ustedes están en todo el país, pero ¿hay conciencia en todos los campesinos de enfrentar o evitar los padecimientos de los animales?

ECS: Casualmente eso estamos analizando, a la gente hay que cambiarles la mentalidad, hay lugares que nos dicen que para qué los vamos a vacunar contra determinada enfermedad si ahí no existe, pero lo que pasa es que hasta los animales que supuestamente mueren por mordeduras de culebras hay que examinarlos para ver su historia clínica, pero la gente nos dice, no ¿para qué?

LP: Pero ahí pudiera influir el factor económico..

ECS: Sin duda, a veces nos dicen que no cuentan con los recursos, pero no son todos, por eso es que hay que trabajar duro para hacer conciencia. El ántrax, la pierna negra son las enfermedades que más atacan porque son de muerte súbita, hay otras que tienen tratamiento y podes rescatarlos, pero el ganadero a veces no le pone atención a esto.

LP: Entonces ¿es ignorancia?

ECS: En las diferentes regiones del país trabajan organismos e instituciones que promueven en la parte de tecnología, hay seminarios frecuentes, los campesinos han avanzado mucho, ya han creado botiquines donde mantienen los productos básicos para enfrentar las enfermedades.

LP: Si tuviéramos que comparar la situación actual con la de hace cinco años,¿hay avances o retrocesos?

ECS: Por supuesto que hay avances, nosotros empezamos trabajando en la erradicación del gusano barrenador y ahí con nuestra experiencia en veterinaria fuimos atendiendo otros padecimientos, les dábamos recomendaciones pero no era parte directa de nuestro trabajo, ahora con la unidad de vigilancia considero que se están logrando mejores objetivos que los que el Mag-For hacía cuando estábamos enfocados solamente en la erradicación rápida del gusano.

Ahora mantenemos una relación permanente con los ganaderos, nos reunimos, tenemos una oficina para que nos denuncien las enfermedades, creo que estamos trabajando bien.

LP: Y ¿cómo se financian?

ECS: Siempre pertenecemos al original programa de erradicación del gusano barrenador, el gobierno de Estados Unidos nos sigue apoyando, no nos ha aflojado el hombro, se acaba de firmar un convenio bilateral anti aftosa.

LP: Parece a simple vista un trabajo cansado, ¿cómo hacen para brindar cobertura efectiva a nivel nacional?

ECS: Trabajamos por equipos, un médico veterinario y un asistente, en este caso yo asisto al veterinario, tenemos cada uno una zona asignada; nos dividimos el trabajo, cuando hay problemas graves nos reunimos para tomar acciones, pero si te puedo asegurar que estamos atendiendo todo el país.

LP: Y las salidas del hogar, ¿no son problemas?

ECS: No, ya mi señora y mis hijas están acostumbradas, siempre ha sido este ajetreo. Ahora salgo cinco días y regreso el fin de semana porque estoy atendiendo cinco municipios de Matagalpa.

LP: Debido a las distancias y la ubicación irregular de las fincas ¿cómo garantizan que la vigilancia sea efectiva?

ECS: Recorremos todo el territorio y al menos cada 22 días regresamos a las fincas que visitamos, donde llegamos dejamos el número de teléfono de nuestra oficina ubicada en uno de los municipios, salimos muy temprano a realizar los recorridos y a nuestro regreso revisamos las denuncias, si podemos ir vamos de inmediato. Al llegar al lugar realizamos las recomendaciones del caso y si son brotes estamos ahí frecuentemente. Cada denuncia, cada animal tiene su expediente. No tenemos un sitio permanente de hospedaje, dormimos en la ruta y eso es parte del éxito.

LP: Pero eso tiene sus riesgos,¿ y que tal los rearmados o las bandas delincuenciales?

ECS: Mi primer experiencia la tuve en San Antonio de Kuskawás en Waslala (Atlántico Norte), ahí nos encontramos a los “primos”, cuando nos vieron nos identificaron y nos dijeron, ‘todo tranquilo con ellos, estos majes si les ayudan a los productores’, dormimos ahí con ellos y no hubo problemas. Siempre portamos nuestra identificación y no hemos tenido problemas.

LP: ¿Cómo se codifica cada animal, eso es un poco difícil, o no?

ECS: Normalmente tienen nombres o en otro casos números, pero éste es el caso de los grandes ganaderos, pero el pequeño los reconoce por nombres, y de ahí hay miles de referencias, muchas graciosas. Yo no me puedo ir de la finca sin establecer la identidad del animal y si no lo tienen deben hacerlo en nuestra presencia.

OFICIO RELIGIOSO

El control y vigilancia de las enfermedades del ganado, además de ser difíciles son riesgosas, pues no solo se trata de aplicar tratamientos, sino de enfrentar las amenazas que en algunos casos se traducen en otros animales en extremo peligrosos.

Es el caso de los vampiros o murciélagos, los que ven en el ganado su principal y más suculenta víctima. El ingeniero agrónomo Edgardo Cerda, dice que lidiar con estos animales se requiere de paciencia, aunque muchos dirán que lo primordial es tener valor.

Para colocar las trampas (redes) se debe esperar la noche “y es en la misma cueva o sitio donde permanecen”, explicó.

“Una vez atrapados se les aplica una pomada antibiótica llamada Difenadiona y eso los mata porque son muy aseados, cuando regresan donde el resto de los murciélagos todos lo lamen para limpiarlo y la pomada es venenosa”, indicó.

Los vampiros son los principales transmisores de la rabia paralítica, la que se presenta con varios síntomas que van desde el desorden nervioso hasta la parálisis total. Otras afectaciones son las anemias provocadas por la extracción constante de sangre, “pues su saliva es anestésica y el animal no percibe dolor alguno al momento de ser picado y una vez satisfecho el murciélago la herida sigue manando sangre pues no hay ningún anticuagulante que lo evite”, señaló el especialista.  

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