- Jerez tenía su “staff de asesores” que no hacían nada y recibían jugosos salarios de la Dirección General de Ingresos
Jorge Loáisiga Mayorga [email protected]
Los contralores colegiados discutirán hoy si aprueban o no una resolución con responsabilidades administrativas contra el ex Director General de Ingresos, Byron Jerez Solís, a quien además se le impondría una glosa de 540 mil 600 córdobas por haber tenido en planilla a personas que percibían salarios sin hacer nada, disfrazados de “asesores de la Dirección Superior”.
En mayo del año 2000 como parte de las investigaciones que realizó LA PRENSA en el caso del “checazo”, se informó de la existencia de “empleados fantasmas” en el más alto nivel de la Dirección General de Ingresos, incluida una prima de Jerez.
Un proyecto de resolución de la Contraloría, en poder de LA PRENSA y que ha estado engavetado durante varios meses, al fin será discutido hoy por los contralores para aplicar sanciones administrativas contra Jerez e imponer la glosa de 540 mil 600 córdobas. La resolución también incluye responsabilidad administrativa contra Jesús Martínez Alemán, quien participó en el caso de los checazos de la DGI-Petronic-Iniser y firmó contrato con los empleados que no tenían funciones en la DGI.
Los empleados fantasmas de la Contraloría eran: Rosaura Jerez Henríquez, prima de Byron Jerez; Gustavo García Mangas, quien reside en Monseñor Lezcano, de Foto Luminton 175 varas abajo, en la casa número 2829 perteneciente a Verónica Mangas; Iván Mendieta Murillo y Donald Lacayo Núñez.
Jerez Henríquez devengaba un salario de 13 mil 500 córdobas y García Mangas dos mil dólares.
El informe de auditoría de la Contraloría indica que fue imposible determinar qué tipo de funciones desempeñan estas personas en la DGI.
En su momento, Byron Jerez declaró a los auditores de la Contraloría que García Mangas y Jerez Henríquez brindaban a la DGI trabajos que eran “verbales y por vía telefónica”.
¿SALARIO COMO ASESORA O POR CAMBIAR CHEQUES?
– Familiar de Byron Jerez recibía salarios como “Asesora” de la Dirección Superior de la DGI, según constató la Contraloría, con lo que Jerez violó los numerales 2, 6 y 7 de la Ley de Integridad Moral de Funcionarios y Empleados Públicos, por haber instruido la contratación de su prima Rosaura Jerez Henríquez.
– En la época en que Rosaura Jerez aparecía en las planillas de la DGI, ella laboraba en el restaurante Las Pampas y de vez en cuando solicitaba “ride” para ir a la DGI a traer uno o varios cheques. Jerez se prestaba para cambiar cheques que le eran entregados en la oficina del Director de Ingresos, y según ella misma comentó a personas cercanas, recibía a cambio un 10 por ciento como comisión.
– Otro de los “Asesores de la Dirección Superior” que no ejercía labor alguna en las instalaciones de la DGI, pero que devengaba un salario mensual de 22,500 córdobas, es Ernesto García Mangas.