Estimada Psicóloga: Hace dos años conocí a un chico del cual me enamoré inmediatamente, después de siete meses de conocernos, nos hicimos novios, él quería formalizar nuestra relación y yo me rehusaba porque quería esperar a que fuera una relación sólida y no pasajera.
Así estuvimos algunos meses y después poco a poco él se fue alejando cada día más de mí. Lo llamaba y nunca lo encontraba en casa, le preguntaba qué tenía y no respondía, así que supuse que todo había terminado.
Al principio me hice la mujer difícil, pero luego vino el dolor, el sufrimiento, la melancolía y una fuerte depresión.
Uno de los problemas más frecuentes era que yo tengo 20 años y estoy en III año de la universidad y él tiene 16 y está en IV Año de secundaria, discutíamos mucho por las diferencias académicas y todo eso, a mí, en verdad, no me importa eso.
Ya hace nueve meses que nuestra relación terminó, en este lapso de tiempo he salido con otros muchachos y he destinado gran parte de mi tiempo a los estudios y las actividades recreativas tratando de olvidarlo, pero todo esfuerzo ha sido en vano. Mi amor por él crece, cada día que pasa es una lanza que hiere mi corazón.
No sé si esto sea inmadurez mía, capricho o en verdad es amor, cabe recalcar que antes que él tuve otros dos novios, pero con ninguno me sentí tan bien, segura y querida como con este muchacho, además le comunico que no tuvimos ningún vínculo sexual.
Le agradezco amablemente su ayuda y espero haber sido clara en la explicación de mi problema. Le pido por favor me dé pronta respuesta y me ayude porque no sé qué hacer.
Respuesta:
No se debería de amar a quien no nos corresponde, porque las energías invertidas se diluyen y nos dejan sin fuerzas para continuar. No es justo ni saludable empeñarnos en amar a quien no quiere que lo amemos.
No existe ninguna ley o escrito que diga que es prohibido que dos personas con diferencia de edades se junten para ser pareja. Ese concepto existe en la mente de cada una de las personas y hace que esto se convierta en prejuicio, tabúes que bloquean la expresión auténtica de sentimientos, pensamientos y emociones.
Hace nueve meses terminó la relación de ustedes y en este tiempo él no te ha buscado, ni llamado ni demostrado con actitudes que te extraña y le haces falta ¿Cuánto tiempo vas a esperar para ser honesta con vos misma? Para darte cuenta que no vale la pena que sufras, que inviertas tu tiempo y expectativas en algo que no es y que nunca fue.
De algo de lo que vos sos responsable es de seleccionar cuáles de las cosas, experiencias y vivencias que recibís del medio te lastiman y cuáles no, ya es hora que le des la orden a tus pensamientos y sentimientos para que dejen de sufrir.
¿Quién más crees que puede y debe hacerlo? Vos que sos la dueña de tu vida, vos que debes decidir quién ocupa tu mente y tu corazón, vos que tenés el poder para eliminar ese dolor de tu vida.
Aún no estás muy clara si lo que sentís sea amor o cualquiera de las cosas que en tu carta mencionas, de lo único que sí debes estar segura es que el amor no es sinónimo de dolor, que el dolor no es parte de lo que debemos sentir cuando amamos.
No estás siendo correspondida, tu sentimiento y el de él no están al mismo nivel, por esto es el momento para que le pongas un alto a la tristeza y la depresión.
Cada vez que abrís los ojos a un nuevo día, volvés a nacer y es una nueva oportunidad para que cada día lo vivás en tu vida como único, para que ninguno sea parecido al otro, de esto sí, sólo vos sos responsable.
Recuerda que sos única, no existe otra persona idéntica a vos y eso te hace especial, debés sentirte especial y esto implica ser feliz.
¿Quién es más importante en tu vida: vos o él? Dale entonces el lugar a cada quien.