- Delincuentes disparan contra Jorge Treminio Urbina cuando éste intentó frustrar el robo de una bicicleta
- Obrero trabajaba en la Zona Franca y deja en la orfandad a una niña
Juan Ignacio Rosales [email protected]
Con el corazón perforado por una bala de revólver murió Jorge Treminio Urbina (31), luego de intentar detener a un grupo de ladrones que querían robarle la bicicleta a su amigo.
Testigos de este crimen refieren que la noche del sábado, a eso de las nueve, Treminio Urbina visitó a su madre en el barrio Laureles Norte, y luego salió del sector en compañía de un amigo en dirección a la pista para abordar un taxi que lo llevara a su casa de habitación, en Villa Reconciliación.
El ahora occiso caminaba junto a su amigo, que se movilizaba en una bicicleta, pero al pasar por un callejón, ubicado cerca de la distribuidora de Enigás, fueron interceptados por un grupo de delincuentes que se movilizaban a bordo de una camioneta y un taxi.
VALIENTE REACCIÓN, PERO FATAL
Las versiones indican que uno de los ladrones encañonó a la pareja de jóvenes con un revólver, mientras los demás se encargaban de arrebatar la bicicleta. Treminio Urbina reaccionó de inmediato y enfrentó a los delincuentes, pero uno de ellos manipuló el arma, asestándole un disparo que acabó con su vida instantáneamente.
Pese a la atrevida y desacertada acción del obrero, la bicicleta fue robada por los delincuentes, costando la vida de Treminio Urbina.
Martha González, cónyuge de Treminio Urbina, lamentaba la pérdida de su ser querido, y reveló que con la muerte de éste queda en la orfandad su hija, Dulce María, de cinco años.
PIDEN PROTECCIÓN POLICIAL
Martha González, esposa del joven Treminio Urbina, pidió a la Policía una mayor protección a los pobladores del sector de los Laureles Norte, porque pandilleros de otros barrios llegan a asaltar a las personas que aquí habitan.
Demandó de los jueces ser más enérgicos para aplicar la ley contra los pandilleros, ya que en muchas ocasiones son capturados por la Policía pero los jueces los dejan en libertad. “Más tardan en caer presos los asesinos y ladrones, que en estar fuera de la cárcel para seguir matando y asaltando a la población”, apuntó la viuda.