- Huyeron con tres heridos graves, pero “Tyson” y otro se rasuraron para confundirse con los campesinos
- Unos 20 delincuentes hicieron
la última emboscada y Marenco
dirigió todo desde la profundidad de las montañas
Heberto JarquínCORRESPONSAL/SIUNA [email protected]
El peritaje de balística con los casquillos encontrados en Rosa Grande, municipio de Siuna, ayudó a determinar que los individuos que asesinaron al campesino Arandú Rayo Gadea, el viernes 22 de junio, son los mismos que emboscaron a la patrulla de la Policía un día después, dando muerte al capitán Juan Torres e hiriendo a 14 efectivos.
El subcomisionado Luis Cañas, jefe de las tropas especiales de la Policía Nacional que participan en la persecución de los remanentes del FUAC, dijo a LA PRENSA que hay muchos rastros de sangre, y los campesinos de la zona de Madriguera y Caño Seco afirman que los delincuentes cargaban tres hombres graves.
El comisionado Gregorio Aburto, jefe de la Policía en la Región Autónoma del Atlántico Norte, informó que el laboratorio de criminalística, auxiliado por declaraciones de testigos, hizo el identikit de uno de los elementos que participó en el asesinato de Rayo Gadea y la emboscada contra la Policía.
A ese sujeto lo identifican como Orlando Martínez Centeno, con 35 ó 40 años de edad, estatura de 5.7 pies aproximadamente, ojos color café oscuro, cabello negro crespo suelto, corto, barba y bigotes tupidos, cejas tupidas y encontradas, cara redonda, rellena, y nariz un poco corta y fina.
Según el jefe policial, en el crimen y la emboscada de los días 22 y 23 de junio participaron 7 u 8 elementos que pertenecieron al desparecido Frente Unido Andrés Castro (FUAC).
Luego se unieron a otro grupo con el que sumaron unos 20 hombres que emboscaron una patrulla de la Policía en la comunidad de Yaoya, 12 km. al este de Siuna, el lunes 25 de junio, donde resultaron tres efectivos heridos, entre ellos el capitán Francisco Orozco Guido, jefe de la Policía del municipio de Bonanza.
En esta última emboscada participaron los cabecillas Pilar Lira, alias “Tyson”; Domingo Quintero, alias “Tinieblas”, y Agustín Martínez conocido como “Pajarillo”. José Luis Marenco Pérez, el máximo jefe de los remanentes del FUAC, dirigió la operación desde la profundidad de la montaña, informó el comisionado Aburto.
Las investigaciones de la Policía indican que “Tyson” y otro miembro de la banda se rasuraron para confundirse con la población campesina, y después se dispersaron en la zona noreste de Siuna. “No descartamos que varios de ellos se vistan de civil, escondan sus fusiles y se pongan a trabajar como cualquier campesino del lugar para despistar a las tropas del Ejército y la Policía que les dan persecución”, indicó el comisionado Aburto.
Aseguró que las tropas han intensificado el operativo de persecución de los remanentes del FUAC. La Policía cuenta con el auxilio de un perro amaestrado para seguir las huellas de los criminales.