Peter Gabriel: “Estoy haciendo música con gorilas”.
Todo es culpa de los gorilas. Son ellos los que, en los últimos meses, le robaron todo el tiempo a Peter Gabriel. Por eso, sus fans que esperan que grabe un nuevo disco desde 1992, deberán seguir aguantando.
Esta vez, Gabriel optó por pasar la mayor parte de su tiempo viajando de Europa a los Estados Unidos, donde, en el marco de un programa de la Universidad Estatal de Georgia, se dedicó de lleno a hacer música con primates. Sin embargo, la noticia, publicada recientemente por el diario londinense Financial Times, no asombró tanto a quienes conocen la inagotable curiosidad del músico inglés: “Vivo de desviaciones y distracciones”, dijo Gabriel al periodista británico James Harding.
La desviación es notable y la distracción, total: andar de aquí para allá con un grabador registrando las músicas del mundo, vaya y pase. Pero tocar con un grupo de gorilas del Congo y mantener con ellos sesiones de música improvisada, ¿no será demasiado?
Gabriel cuenta que, en los numerosos encuentros que tuvo con los primates, tanto él como ellos tenían teclados. Aunque el resultado, claro está, nunca fue exactamente una “jam session”, el músico percibió que las improvisaciones musicales le servían a los gorilas para conocerse mejor entre ellos.
“Entienden cerca de 4.000 palabras en inglés y reconocen unos 400 símbolos”, dice el músico. Los gustos de los animales son elementales: ritmo y melodía, como los chicos. Pero, según Gabriel, los gorilas están en condiciones de entender qué es lo que hace cada uno de los integrantes del grupo. Y esta suerte de telepatía es lo que él decidió registrar, creando una red exclusiva para ellos, a la que bautizó “Apenet” (“ape”, en inglés, quiere decir “mono”). Es que, pronto, el grupo de simios será dividido y cada gorila será enviado a un zoológico distinto. ¿Y por qué no disfrutar, entonces, de su telepatía a través de “Apenet”?. Para eso, explica el músico, cada jaula debería estar provista de una pantalla que, al ser tocada por el gorila nostálgico, activa una telecámara. Y así, los animales podrán permanecer en contacto.
Aunque no se sabe si “Apenet” es viable, lo que sí está claro es que el músico está atrapado totalmente por Internet.
Los Pericos sin contrato
Los Pericos rescindieron su contrato, de común acuerdo, con el sello EMI. La noticia llama la atención porque la banda estuvo en esa disquera durante catorce años y su último disco, 1000 Vivos, fue muy exitoso. La explicación, sin embargo, es simple: son un grupo caro y, en este momento, las perspectivas de venta son demasiado bajas.
“A EMI no le daban los números para hacer un disco de Pericos y, en lugar de colgarnos por un año, accedieron a liberarnos, así que estamos agradecidos”, le dijo el tecladista Diego Chapa Blanco.
La banda ya tiene unos quince temas “en estado avanzado” para su próximo álbum, aunque todavía no sabe quién lo publicará. “Nos tienta la idea de ser independientes en la Argentina, pero en el mercado latino es muy difícil proyectarse si no estás en un sello”. Hace poco volvieron de una gira por México y ya tienen programada otra para octubre.
Todo por ver a Madonna
Un sitio web alemán ofreció entradas para el concierto de Madonna en Berlín a cambio de… sexo. Y Aaron, de 26 años, resultó el escogido para acostarse con la columnista Shelley Masters a cambio de los tiques. Ella está contenta, porque noventa hombres de todo el mundo se anotaron. Y los dueños de la página también, porque recibieron medio millón de visitas desde que el anuncio fue publicado en la red.