- Slobodan Milosevic, el “Carnicero de los Balcanes”, es deportado a Holanda para responder por terribles crímenes a él imputados
- Basó su poder en la manipulación del nacionalismo serbio, lo que dejó 200,000 muertos en los años 90
AGENCIAS
LA HAYA, HOLANDA.- A la 1.20 local de la madrugada de hoy, viernes, el otrora poderoso ex presidente yugoslavo, Slobodan Milosevic, fue llevado a la cárcel de Scheveningen, cerca de La Haya, luego de que un avión lo condujera de su país a Holanda. Ahí enfrentará un juicio por crímenes de guerra y contra la humanidad.
Milosevic fue trasladado en helicóptero a la cárcel de Scheveningen, según informaron fuentes del Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia (TPIY). Dos helicópteros aterrizaron en el interior de la prisión, poco después de las 01.20 h local (17.20 del jueves en Nicaragua), de acuerdo con las agencias internacionales de prensa.
En un rápido desarrollo de los acontecimientos ayer, las autoridades de Serbia, la principal de las dos repúblicas que integran la Federación Yugoslava, decidieron deportar al ex líder socialista.
El desastroso resultado fue la muerte de cientos de miles de personas y de refugiados y desplazados en las guerras en Eslovenia, Croacia, Bosnia (las tres ex repúblicas yugoslavas) y Kosovo, todas perdidas por los serbios y, desde luego, por Milosevic.
Habiendo asumido la presidencia de la Federación de Yugoslavia en 1990, Slobodan Milosevic pretendió ejercer un poder total como el del dictador comunista Josip Broz Tito, fallecido en 1980. Pero Milosevic carecía de la envergadura y el carisma de Tito, y para lograr sus ambiciones personales explotó la frustración de los serbios para avivar sus ideas nacionalistas.
UN ASTUTO OPORTUNISTA
“A menudo se le atribuyó a Milosevic un proyecto expansionista de la Gran Serbia, pero era, sobre todo, un oportunista que sólo trabajaba para sí. La defensa de los serbios dondequiera que se encontrasen frente a las veleidades separatistas le dieron la ocasión” que necesitaba, subrayan en la actualidad numerosos historiadores en Belgrado.
La deportación del también llamado “Carnicero de los Balcanes” fue una decisión empujada por el primer ministro de Serbia, Zoran Djindic, el gran rival político del presidente federal de Yugoslavia, Vojislav Kostunica. Éste criticó amargamente la deportación de Milosevic, en particular porque el jueves mismo la Corte Constitucional Yugoslava, de corte federal, había ordenado suspender el proceso de deportación hasta que se revisara su carácter de legalidad (o no) con respecto a la Constitución.
“Se han rehabilitado los elementos más nocivos del arsenal de la política de Milosevic, que resultó fatal para el Estado y el pueblo: la ilegalidad y reacciones precipitadas y humillantes que nadie en la comunidad internacional nos exigió, al menos públicamente”, comentó Kostunica.
Zoran Djindjic, pidió, por su lado, “comprensión” a los serbios por la decisión de su gabinete de extraditar a Milosevic, arguyendo “la defensa” de los intereses de Serbia. Mientras, unos 3,000 seguidores del líder deportado protestaban en el centro de la capital yugoslava, Belgrado, por la extradición.
La entrega de Milosevic, tan esperada por la comunidad internacional, se ha producido en una fecha mítica para el nacionalismo serbio, pues fue un 28 de junio de 1389 cuando los serbios fueron aplastados por los turcos en la “Batalla de los Mirlos”, abriendo paso a siglos de opresión por los otomanos, y también fue un 28 de junio de 1914 cuando un nacionalista serbio asesinó al archiduque Francisco José en Sarajevo, precipitando así la Primera Guerra Mundial.
Los cargos contra Milosevic serán leídos hoy o el lunes en el TPIY.
LOS CARGOS
Entre enero y mayo de 1999, las fuerzas militares de la República Federal de Yugoslavia, la policía serbia y unidades paramilitares emprendieron acciones ofensivas contra la población civil albanesa de Kosovo, provincia yugoslava. Se cometieron violaciones, se sacó a miles de sus casas, se les mató y abusó. La comisión de estos actos y otros son considerados crímenes de guerra y contra la humanidad, tal como lo estipula el Derecho Internacional. La responsabilidad principal recae sobre Milosevic como Jefe de Estado y Jefe de las Fuerzas Armadas.
SATISFACCION INTERNACIONAL
– La entrega de Milosevic fue recibida con satisfacción por la comunidad internacional.
– EEUU, que había condicionado la asistencia financiera a Yugoslavia a la entrega de éste a lajusticia internacional, expresó su satisfacción por el anuncio: “Aplaudo la decisión de enviar al criminal de guerra convicto Slobodan Milosevic al Tribunal Penal de La Haya”, dijo el presidente, George W. Bush.
– También la OTAN felicitó a las autoridades de Belgrado por su “sabia y valiente” decisión.
– El secretario general de la Alianza Atlántica, George Robertson, afirmó que espera que el juicio al que va a ser sometido “marque una ruptura decisiva con el pasado” .
– La Unión Europea celebró igualmente la noticia, que considera “un acto de justicia para todos aquellos que han sufrido una década de conflictos violentos en la región”.