- Según informe de la CEPAL, este país atraviesa por una serie de factores que limitan su crecimiento económico
Leslie Nicolás [email protected]
La situación económica del vecino país de Guatemala no es tan halagüeña, pues los problemas del Sistema Financiero de este país, la falta de aplicación de sus reformas fiscales y creciente saldo de su deuda interna pública, son factores que limitan su crecimiento económico.
Así lo afirma un informe elaborado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) publicado esta semana.
El superar cada uno de los problemas antes mencionados es condición sine qua non para que la economía de este país pueda obtener un crecimiento de 3.9 por ciento, e iniciar, de este modo, el camino para revertir la desaceleración económica que se percibe desde 1999.
El documento que publica la CEPAL resalta el hecho de que el tema de la reforma fiscal parece estar en el centro del programa económico diseñado por el gobierno de Guatemala para el año en curso, en el que se prevé una conducción estricta de las finanzas públicas y de la política monetaria, a fin de consolidar una baja inflación y robustecer los ingresos, según el informe.
“El programa económico para el 2001 busca reducir el déficit fiscal a 1.5 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) y limitar a entre 12 y 14 por ciento el crecimiento anual de la liquidez, manteniendo constante el saldo de las reservas internacionales en dólares”, agrega el informe.
REDUCIR LA INFLACION ES PRIORIDAD
Detener el proceso inflacionario en este año a niveles similares al 2000, y obtener un crecimiento del PIB, ligeramente superior al de 3.3 por ciento conseguido el pasado año, son parte de las metas del actual presidente de Guatemala, René Portillo.
A juicio de los técnicos de la CEPAL, la economía guatemalteca el año pasado redujo sus presiones inflacionarias y logró el control en el mercado cambiario. Asimismo se elevó el saldo de las reservas internacionales.
El informe de la CEPAL refleja incrementos en las actividades de los servicios básicos, la agricultura, que, pese a los problemas de acceso a crédito y a la caída de los precios en los mercados internacionales, logró un crecimiento de 2.8 por ciento.
“Durante el año, la economía de Guatemala logró mantener una baja inflación y reducir el déficit fiscal, pero fue incapaz de dinamizar el ritmo de crecimiento del PIB que, lejos de ello, profundizó su tendencia a la desaceleración manifiesta el año previo”, cita textualmente el informe.
Por otro lado, factores como la incertidumbre asociada con las elecciones presidenciales, la transición de gobierno, y las interrogantes en torno a los alcances e instrumentación práctica de la reforma fiscal y la política de salarios, son consideraciones también de la CEPAL que contribuyeron a crear un clima poco favorable a la inversión privada durante el 2000.
El informe de la CEPAL añade que el consumo en la economía guatemalteca creció 3.5 por ciento en términos reales, pero la inversión interna se contrajo; la formación bruta de capital fijo del sector privado cayó 1.5 por ciento, y la del sector público sufrió un desplome del nueve por ciento.