- Se dice que anda metido en todos lados. No sólo a nivel de gremios empresariales, sino hasta dentro de las estructuras gubernamentales, eso le ha valido para tener prestigio entre los que mueven capital, es por ello que, al igual que el resto del sector privado, espera con ansias lo que puede suceder después de las elecciones nacionales, si los resultados son favorables para los sandinistas
María Antonia López [email protected]
Las palabras fluyen de su boca con una rapidez casi absoluta. Lo entrevistamos casi a quemarropa, después de una larga jornada de trabajo. Aún por la noche se encontraba dispuesto a brindar sus declaraciones y expresar varios tópicos sobre la vida económica nacional.
Por esas casualidades de la vida, Benjamín Lanzas, identificado entre los empresarios por su trabajo como constructor, de pronto se convirtió en el Presidente de la Junta Directiva del Banco Nicaragüense de Industria y Comercio (Banic) durante el gobierno de doña Violeta Barrios.
Estos elementos le han servido para ir conociendo al detalle el mundo financiero y sus devenires en el país.
Lanzas recuerda que “mi período en el Banic fue muy interesante, doña Violeta me llamó para que le ayudara, yo no tenía gran experiencia bancaria, sin embargo desde que llegué lo manejé como empresa privada”.
Recordó que el Banic fue el banco donde el gobierno sandinista juntó a todas las entidades financieras confiscadas. “Cuando llego me encuentro con más de tres mil empleados, las pérdidas del banco eran de más de tres millones mensuales, un banco totalmente quebrado. La AID y el Banco Mundial querían que se cerrara pero me opuse. Quería que mientras no hubiera banca privada tratáramos de perfeccionar al Banic y fuera el instrumento para llevar los créditos a las personas que querían trabajar y vino el primer saneamiento del banco”.
Agregó que “con las deudas que tenía era imposible trabajar. Nos reunimos con esas instituciones internacionales y llegamos a la conclusión que sí era factible manejar el banco. Con el saneamiento y una administración disciplinada al terminar en 1996, era el banco que tenía mayores ahorros en el país y con una estabilidad alta de más de 300 millones de córdobas de reserva, con 850 empleados y generación de utilidades”.
LA PRENSA: ¿Por qué decidieron venderlo si se supone que estaba en franca recuperación?
Benjamín Lanzas: Yo propicié eso. Cuando era presidente le llamaba la capitalización del banco, yo quería antes de abandonar el Banic dejarlo de tal forma que no pudiera influir la mano del Estado, simplemente surgiera la eficiencia del banco.
Empecé a delinear los primeros escritos con relación a las reglas del juego para la privatización del banco.
LP: Después hubo una evaluación del Banco Mundial que nadie conoce en detalle, ¿por qué tanto misterio si el Banic estaba bien?
BL: No me explico, porque dejé el banco en julio del 96, era estable, posteriormente no sé qué pasó, habría que preguntarle a Donald Spencer que creo que fue el que llegó. Pero menos mal que se vendió y está en manos privadas. Porque la buena costumbre del crédito se fue al carajo
LP: ¿Realmente valió la pena ese esfuerzo, porque la parte que se había vendido se va a vender nuevamente y el Estado se ha quedado con un porcentaje más pequeño?
BL: La información que tengo es que se ha venido capitalizando, se ha metido más dinero al Banic y el Estado ha tenido que reducir sus acciones, tengo entendido que están explorando las posibilidades que un banco de afuera pueda adquirir mayoritariamente las acciones. Esperemos que eso sea una realidad porque cuando entra un banco del exterior eso le da mayor fuerza al sistema financiero en general, pero veo los informes y creo que el Banic se ha defendido tremendamente porque hay que ver los ataques que ha tenido de un candidato presidencial y el banco todavía subsiste, eso demuestra que tiene solidez porque muchos rumores son infundados. Los socios están tratando de fortificarlo con una unión de bancos del exterior.
LP: ¿Hacen falta regulaciones para estos bancos del exterior?, porque los que han cerrado tuvieron capital de afuera y al final se terminaron…
BL: En la banca la experiencia es vital no se puede improvisar un banquero y en Nicaragua se ve el fenómeno. Había una serie de bancos que han venido desapareciendo, y quedando los que tienen larga trayectoria financiera.
Es como en el caso de Conagra y el Interbank donde salían utilidades grandes porque ellos contablemente creían que esos créditos les estaban produciendo dinero y más bien los estaban llevando al hoyo.
LP: ¿Usted también es miembro de la junta directiva del Banco Central, ahorita ya se firmó el acuerdo con el Fondo Monetario, algunos aspectos van a regular al Sistema Financiero?.
BL: Básicamente insistieron en incrementar las reservas y enfatizaron en una disciplina financiera estricta para lo cual el gobierno ha reducido el presupuesto en algunos rubros.
Básicamente, ésos eran los dos parámetros y el tercero era que se continúe observando de cerca el comportamiento del Sistema Financiero en general.
LP: En la parte del Sistema Financiero ¿qué fue lo que se acordó?
BL: Lo que se acordó fue incrementar las reservas internacionales, imagínese que no hayamos tenido más de 500 millones en reservas, cuando quebraron los bancos hubiera sido un desastre en Nicaragua.
Y la otra cosa fue que periódicamente se van a estar revisando esos acuerdos, para ver si van dentro de lo planificado.
Lo interesante es que si al finalizar diciembre hemos cumplido con el ahorro del gasto público, incrementar las reservas internacionales, el nuevo gobierno con facilidad debería continuar una política similar a la que hemos estado analizando y Nicaragua debería estar ratificada como aceptable en la HIPC y nos estarían rebajando la deuda externa.
LP: Tomando en cuenta los acuerdos con el FMI ¿cuál es la perspectiva que le ve al sector construcción y a la economía en general?
BL: Generalmente puedo asegurar que estos acuerdos van a significar desembolsos del Banco Mundial y del BID, lo cual va a asegurar cumplir con las reservas internacionales. Las finanzas del país, van a caminar sin ningún problema al cumplir esas metas de reservas, la inflación está controlada.
Con relación a la afectación del sector privado, sobre todo de la construcción, para ser franco no creemos que haya reactivación. Porque la construcción se maneja con la inversión privada y se ha detenido últimamente, creemos que la gente está esperando qué va a pasar en las elecciones de noviembre. Por otro lado la disciplina financiera y la inversión pública, están cortando una serie de proyectos que no se van a hacer y aparentemente se va a caer más de lo que ya está el sector construcción.
LP: ¿Qué está pasando con el sector privado, están guardando su dinero, lo están sacando del país?
BL: Lo que está pasando es que el sector privado es bien cauteloso, porque no hay cosa más temerosa que un dólar. Todas las empresas toman varias decisiones a veces amplían la empresa cuando hay bastante volumen de trabajo o cuando se ve que la economía está trabajando bien, pero a veces reducen sus operaciones cuando ven que la economía se está desacelerando. Ojalá Dios quiera que podamos continuar en el sendero de la democracia y se creen más fuentes de trabajo.
LP: ¿Esa cautela la mantienen ante la posibilidad de que ganen los sandinistas las elecciones?
BL: No quisiera meterme a política, pero podría ser, porque el récord de lo que vivimos atrás fue tremendo. Porque siempre he dicho que lo más grave de lo que puede pasar es que tengamos que andar con un carretón cargando el dinero. Toda devaluación a quien más afecta es al pobre. La gente puede ser que por ahí esté bien temerosa, se cree la desconfianza, que pueda salir el dinero. Eso es lo que he oído de mucha gente, no creen que si gana el Frente Sandinista va a confiscar o muchas cosas de esas. El problema, es que igual que los bancos, requieren de confianza, el inversionista requiere de confianza. Existe esa enorme incertidumbre.
LP: ¿Cree usted que ganando los sandinistas puede haber una estampida de capitales?
BL: No le puedo asegurar, porque actualmente el ahorro está creciendo en Nicaragua, pero el temor empresarial podría en cualquier momento hacer una estampida si aquí se comienza a saber que un grupo de gente está sacando su dinero, eso se riega y comienzan todos los demás. Es algo que no quisiera que pasara, y no lo puedo prever. Soy empresario y quiero ser optimista y después de noviembre va a entrar un enorme capital y Nicaragua va a resurgir.
LP: ¿De igual manera, el próximo gobierno debe seguir con las directrices del Fondo Monetario?
BL: Creo que eso es sano para Nicaragua, porque es una disciplina financiera que tiene que seguir, porque hay tentaciones, y un gobierno que empiece a gastar no funciona y si no recauda suficiente dinero debe emitir moneda inorgánica y caemos en el problema de las inflaciones.
LP: Usted cree que puede haber perspectivas de crecimiento, ¿pero hay condiciones suficientes para que siga llegando la inversión al país?
BL: Después de noviembre yo le puedo contestar esa pregunta al centavo y como le digo se ha disminuido la inversión, y estoy seguro que el próximo año va a haber más inversión. La solución de Nicaragua va a ser fundada en la inversión privada.
UN HOMBRE MULTIFACETICO
– Fue primer Vicepresidente y Presidente del Cosep.
– Presidente de la Cámara de la Construcción durante siete períodos.
– Ingeniero de la Construcción con empresa propia.
– Durante el gobierno de doña Violeta Barrios fue presidente del Banic.
– Fue candidato presidencial por el partido Proyecto Nacional.
– Es miembro activo de la junta directiva del Banco Central de Nicaragua.