- “La violencia es condenable, la Iglesia encabeza esa condena total”, expresó Monseñor Montenegro
Jorge Loáisiga Mayorga [email protected]
Monseñor Eddy Montenegro, Vicario de la Curia Arzobispal de Managua, condenó la emboscada fatal que perpetraron presuntamente miembros del Frente Unido Andrés Castro (FUAC) en la zona del Triángulo Minero que dejó como saldo un oficial de la Policía muerto y 13 más heridos.
“Yo creo que la violencia es condenable, la sociedad civil, la Iglesia encabeza esa condena total y creo que hay cauces por los cuales los hombres y mujeres de esta época debemos tratar de arreglar los problemas”, expresó de manera enérgica, Montenegro luego de concluir la misa dominical en la Catedral de Managua.
“El diálogo es la última y única salida que existe para arreglar los problemas que existen en la humanidad”, agregó.
Monseñor Montenegro dijo que ya es hora que las armas sean dejadas y hay que buscar otras maneras de hacer valer los derechos que reclaman los miembros del FUAC.
DEPONER ACTITUDES VIOLENTAS
“Hay que deponer esas actitudes violentas que lo [que] hacen es arrancar más dolor y llanto a la familia nicaragüense”, precisó.
En otra parte de su intervención dijo que los nicaragüenses creían que esas situaciones de violencia habían quedado en el pasado y que ya no habría más derramamiento de sangre.
“Lamentamos mucho el hecho de que hayan quedado personas sin sus padres, hay heridos, hay personas que están sufriendo el dolor de la violencia”, indicó.
Dijo que acciones de violencia como las acontecidas en el sector de la minas, es censurable porque no contribuyen en nada a construir la paz que tanto anhelan los nicaragüenses y recordó que en el pasado reciente se han sucedido guerras que han dejado luto y dolor nada más.
GUERRAS DEJAN LUTO
“Yo creo que es censurable desde todo punto de vista (la emboscada) porque se ha demostrado en Nicaragua que la violencia no nos lleva a ninguna parte. Hemos tenido en la historia reciente, guerras en las que han perdido la vida miles de nicaragüenses y gente que ha quedado inválida, mutilada y a ¿qué nos ha llevado?, pues muchas veces a lo mismo”, señaló monseñor.