- Para algunos sectores significa el desplazamiento de las empresas regionales y la paralización de la integración centroamericana
- Para otros sectores es la gran oportunidad que tienen las economías centroamericanas de desarrollarse
Martha Danelia Corea [email protected]
Aceptación, crítica y halago es la respuesta que diferentes sectores de la sociedad nicaragüense, consultados por LA PRENSA, le han dado al Plan Puebla-Panamá (PPP), iniciativa del presidente mexicano Vicente Fox.
Quienes centran sus esperanzas en el PPP son del criterio que este programa vendrá a darle un impulso a las economías centroamericanas.
“Estamos apostando al desarrollo de una región mexicana, centroamericana, mesoamericana que lo requiere, a eso está apostando (el gobierno de México). Se trata de un proyecto de doble intencionalidad, es un proyecto de desarrollo que tiene la intención de traer bienestar a los 63 millones de personas que conformamos el área mesoamericana”, expresó del Río.
Para Eduardo Balcárcel, representante del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en Nicaragua, el PPP vendría a significar para los pueblos centroamericanos “el mejor aprovechamiento de sus vastos recursos humanos y naturales, de su posición geográfica, de mejorar los costos, en todo sentido: Energía, transporte, telecomunicaciones. Cuando usted mejora los costos, eso redunda inmediatamente en la creación de mejores empleos, más seguros y de mejor calidad. Vendría a ser un impulso al desarrollo económico de estos países. Traerá beneficios que están en la puerta y que esta región se los merece (desde) hace mucho tiempo”.
Por su parte, Francisco Aguirre Sacasa, canciller nicaragüense, dijo que el PPP significaría para las economías pequeñas, como las de Nicaragua, “enormes oportunidades”.
Para otros sectores significa el desplazamiento de las empresas regionales y la paralización de la integración centroamericana.
“El PPP significa un desmantelamiento de las fronteras y un desplazamiento del sector empresarial de estas naciones porque las empresas transnacionales tienen la voluntad de producir todo, hasta el gallo pinto”, consideró Orlando Núñez, economista y sociólogo.
No obstante, el objetivo fundamental de este plan es mejorar la calidad de vida de los habitantes de la región del sur-sureste de México y de los siete países de Centroamérica (Guatemala, Belice, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Costa Rica y Panamá).
El sur-sureste de México está integrado por los estados de Puebla, Veracruz, Guerrero, Oaxaca, Chiapas, Tabasco, Campeche, Yucatán y Quintana Roo.
Dichos estados registran gran rezago de infraestructura de servicios públicos, dificultad de los productos regionales para acceder a los grandes mercados de consumo, oferta de producción con poco valor agregado, bajo nivel de capitalización, escasa organización colectiva de productores rurales, atomización de la propiedad y obstáculos para acceder al crédito y a nuevas tecnologías.
Problemas que son similares al de los países centroamericanos, razón por la cual la iniciativa del presidente Fox incluye a estos países.
“El PPP surge de una excepción del presidente Fox durante su campaña electoral, debido a similitudes en el atraso del desarrollo en la región del sur-sureste de México con los países de América Central, diseña, entonces una propuesta de desarrollo, sobre todo, encaminada a México que invita [a] la participación de todos los ciudadanos”, explicó Francisco Eduardo del Río López, embajador de México en Nicaragua.
El inicio del proceso de concertación del PPP entre los gobiernos de Centroamérica y el de México inició el pasado 15 de junio durante la reunión del presidente Fox con sus homólogos centroamericanos y el primer ministro de Belice, realizada en San Salvador.
“Ahí se determinaron conjuntamente ocho proyectos de alcance regional que pueden constituir el inicio de las operaciones del PPP. Estos ocho proyectos alcanzan diferentes ámbitos del desarrollo y se les llamó iniciativas mesoamericanas”, declaró el diplomático mexicano.
Desarrollo sustentable, desarrollo humano, prevención y mitigación de desastres naturales, promoción del turismo, facilitación del intercambio comercial, integración vial, interconexión energética, integración de los servicios de telecomunicaciones, son los ocho proyectos definidos en la reunión de San Salvador.
¿QUE ES EL PPP?
Según información encontrada en la página web ppp.presidencia.gob.mx, página oficial del PPP, este es un proyecto de desarrollo sustentable e integral creado por el presidente Vicente Fox para los estados del sur-sureste de México.
Nació por la preocupación de reducir los contrastes entre el norte y el sur de México, generando desarrollo social y no únicamente crecimiento económico.
La estrategia del PPP se sustenta en la concepción de que el desarrollo económico y social de la región será posible en la medida en que las acciones y políticas de gobierno estimulen el concurso de inversión privada, en apoyo a proyectos productivos del sur-sureste.
Por ello es que el Plan tiene como prioridad atender tres tipos de acciones y políticas. Primero, aquellas relacionadas con el fomento a la inversión productiva; segundo, las relacionadas con obras de infraestructura, tales como carreteras, puertos, aeropuertos, ferrocarriles, generación de electricidad, y; tercero, las vinculadas con el establecimiento de condiciones que garanticen la seguridad jurídica de las personas y de sus bienes.
Sus áreas de inversión están centradas principalmente en los proyectos de infraestructura: Carreteras, caminos de aprovechamiento agropecuario, presas e infraestructura de riego, electrificación, puertos, aeropuertos y ferrocarriles, gasoductos y oleoductos, telecomunicaciones, almacenamiento, reparación y proveeduría y protección del medio ambiente.
VALOR INCALCULABLE
Debido a la magnitud y diversidad de los proyectos planteados en el PPP, el costo del mismo no ha podido ser cuantificado por sus gestores. “No está todavía cuantificado su valor. A partir de estos ocho proyectos se harán programas ejecutivos, de cada uno de ellos, que van a identificar las necesidades de financiamiento y de costo”, agregó el embajador Francisco Eduardo del Río López.