Es una gran tristeza leer estas noticias (sobre los niños devorados por el fuego en Corn Island) donde criaturas son las víctimas de accidentes y es más triste saber que no se pudo hacer nada, porque no hay recursos con qué apagar los voraces incendios.
Para los gobernantes de nuestro país sus prioridades son otras, pero nunca las de la Costa Atlántica. ¿Cómo es posible que Corn Island no tenga servicios de bomberos? ¿Cómo es posible que nuestro gobierno no haya podido designar siquiera una unidad para estas emergencias a una de las atracciones turísticas más bellas que tiene Nicaragua?
Hay que hacer algo y por favor no sólo promesas; los hechos son mejor que las palabras.
Dios tenga en su gloria a esos angelitos que murieron horrorosamente.
Astrid Zamora