Eddy Macías*
Se cumplió la premonición de los políticos criollos sobre la imposibilidad de postulación a vicepresidente del Dr. José Antonio Alvarado, otrora aliado del líder rojo sin mácula y presidente de Nicaragua. Es evidente la influencia del primer ciudadano nicaragüense en las decisiones de los magistrados del Consejo Supremo Electoral. Es claro y específico el mensaje del líder legislativo. No existe posibilidad alguna para los aspirantes a vicepresidente de los partidos políticos opositores al liberalismo de Arnoldo Alemán, solamente debe existir prerrogativas para aquellos participantes señalados por el gordo dedo del Presidente de la República.
Aunque jure a dos manos, Alemán, hincado ante la Virgen de Guadalupe, negando y renegando influencia partidaria con cara de yo no fui, es notorio la mano pachona de la pesada influencia que el poder provoca, proveniente de la oficina ovalada, por cierto manchada por la filtración de agua. Es difícil para los magistrados pronunciarse en contra de aquel que los bendijo para ocupar los cargos de magistrados, amén de niveles académicos excelentes o recomendaciones especiales en nuestro país, obedecer al partido pareciera ser la consigna a seguir por parte del partido que ellos representan, prevalece más el cumplimiento ciego del discurso de los líderes haciendo más noche la noche y menos claro el día, al final se impone la capacidad totalitaria cuya acción amenaza las incipientes expresiones de la democracia.
La adversidad es como un ventarrón: nos lo arranca todo, menos lo que no se puede arrancar y así nos vemos cómo de verdad somos. Es motivo de elogios los esfuerzos del Dr. Alvarado para destacar como postulante a un cargo público, también lo es el esfuerzo del máximo líder liberal, Dr. Alemán, quien actuando como dueño de la verdad y virtual jefe de campaña del Ing. Enrique Bolaños Geyer, despotrica en contra de aquellos que considera deben ser condenados a la horca como en aquellos tiempos inquisitorios, enarbolando la aparente verdad que el poder lamentablemente provoca como reacción normal matizados por la soberbia, tiranía y desfachatez. La posición de no doblegarse ante éste de actitudes ocasionados por la ceguera del poder deben ser motivo de reflexión para el pueblo de Nicaragua en el momento mismo del ejercicio del derecho al voto, me refiero a aquel sector que aspira al menos a la filtración de un destello de sol y discernir de una vez por todas entre el más malo y el menos malo.
Es el momento de admirar a los rebeldes, a aquellos que son capaces de criticar en voz alta los desmanes declarados de carácter oficial, y mantienen la bandera de la dignidad en las tentaciones de carácter económico. No incluyo en este aforismo a aquellos individuos que nunca tuvieron el coraje y valor de enfrentar a los que pululan en el escenario del poder y fueron beneficiados de manera directa.
Al Dr. Alvarado, se le acusa de recibir beneficios directos cuando era funcionario público, es posible que algunos comentarios vertidos tengan sentido y lógica. Sin embargo, negar el derecho de participar a los nicaragüenses solamente por no tener la venia e influencia del Presidente de Nicaragua es injusto como querer eliminar a aquellos que critican la mala administración pública del actual gobierno.
* Administrador de Empresas.