Anatoliy Kuznetsov*
En estos días en Rusia se festeja ampliamente el 11º aniversario de la adopción de la Declaración sobre la proclamación de la soberanía nacional. Aquí en Nicaragua a menudo me preguntan por qué esta Declaración fue aprobada precisamente el día 12 de junio del 1990. ¿Acaso anteriormente Rusia no fue soberana y libre?
Claro está que respondiendo a esta pregunta se puede decir lacónicamente: Rusia siempre fue un estado independiente y soberano. Sin embargo en relación con esta pregunta quisiera hacer un pequeño recorrido histórico.
A finales de los años 80 con el inicio de la “perestroika” en las repúblicas de la ex URSS comenzaron aparecer las nuevas fuerzas políticas de las tendencias democráticas. Este fue el caso cuando tanto las autoridades como el pueblo tenían conciencia de la necesidad de las reformas políticas y económicas profundas. La más grande escala del movimiento de las fuerzas democráticas que se pronunciaban por las reformas profundas se observaba en la Federación de Rusia.
Con la adopción de la Declaración sobre la proclamación de la soberanía nacional el Gobierno ruso firmemente tomó el rumbo hacia la transformación de la sociedad, donde los fines principales en área política consistían en la construcción del Estado de Derecho que se basaba en los principios de democracia y respeto de los derechos y libertades principales del ser humano; los objetivos económicos consistían en la transición de la economía de estado a la economía de mercado.
No podemos decir que las reformas andaban sin dificultades. Y esto es lógico, porque se trata de un estado con una población de 150 millones de habitantes y el territorio de 17 millones de km cuadrados donde viven los representantes de más de 70 nacionalidades y pueblos. Es evidente que la magnitud de los problemas depende mucho de la dimensión del país. Sin embargo el tiempo y los problemas superados exitosamente durante los últimos 11 años por nuestro país demostraron que el rumbo escogido fue correcto. La prueba más grave para nuestro país tuvo lugar en agosto del 1998 cuando en Rusia ocurrió la crisis financiera que hizo daños muy serios a la economía nacional. Sin embargo en solamente 2 años la economía rusa consiguió superar muchas de las consecuencias negativas de la crisis. Por ejemplo, en el año 2000 el crecimiento de la producción industrial alcanzó 9%. Por primera vez el presupuesto estatal fue cumplido con próficit o mejor dicho con balance positivo de 2.5% del volumen de GDP. Sólo durante los meses de enero y febrero del año en curso los beneficios reales de la población se aumentaron por 6.5%. De acuerdo con los planes el Gobierno supone el crecimiento de GDP por 4.5% en los años 2002-2004.
El aumento del potencial económico permite a Rusia tener la posición más activa también en la arena internacional. Rusia desempeña el papel de uno de los polos más influyentes de la comunidad internacional. Nos pronunciamos de manera sucesiva por el reforzamiento de la estabilidad estratégica, la prohibición de las armas nucleares y la reducción de las armas convencionales. En este contexto un lugar importante ocupa la cuestión de la preservación y reforzamiento del Tratado ABM (misiles antibalísticos). La postura de Rusia sobre este asunto tiene apoyo por parte de muchos países del mundo.
Nosotros estamos interesados en el desarrollo ulterior de la cooperación mutuamente ventajosa con los países de América Latina. Con el viaje del presidente Vladimir Putin a Cuba (diciembre de 2000) se efectuó la primera visita al más alto nivel de América Latina en la historia de la Rusia moderna. Durante la Cumbre del Milenio en Nueva York (septiembre del 2000) y el foro de la APEC en Brunei (noviembre del 2000) Vladimir Putin se entrevistó con los presidentes de varios países latinoamericanos, entre ellos Ernesto Zedillo (México), Hugo Chávez (Venezuela), Ricardo Lagos (Chile).
A su vez efectuaron visitas a Moscú el vicepresidente de Brasil, Marcos Masiel, quien, junto con el Presidente del Gobierno de Rusia, Mijail Kasianov, presidió la primera reunión de la Comisión Ruso-Brasileña de alto nivel (junio del 2000). Vinieron a Rusia en visita oficial los ministros de Relaciones Exteriores de Cuba, México, Jamaica y Argentina. En el marco de la Asamblea del Milenio tuvieron lugar entrevistas con los cancilleres de Guatemala, Costa Rica, Cuba, Paraguay y los países de la “troyka” coordinadora del Grupo de Río.
Se desarrolla activamente el intercambio parlamentario. El año pasado una delegación del Consejo de la Federación encabezada por E. S. Stroyev viajó a Argentina y Brasil y una delegación de la Duma del Estado con G.N. Selezniov al frente, a Costa Rica, Guatemala y México.
La Rusia moderna trata con comprensión los intereses de “los países pequeños”, tales como Nicaragua. Por ejemplo, en diciembre del año 1996 nuestro país, uno de los primeros, perdonó a Nicaragua 2.9 billones de dólares de su deuda con la ex URSS.
Nosotros mantenemos el diálogo político bastante activo con los países de América Central. El año 1997 en la ciudad de San José y el año 1999 en la ciudad de Nueva York tuvieron lugar los encuentros de los cancilleres de Rusia, Centroamérica y República Dominicana. Actualmente se prepara otro encuentro semejante y nosotros tenemos la esperanza que esta reunión de cancilleres dará nuevo impulso a las relaciones entre Rusia y América Central.
* Embajador de Rusia en Nicaragua.