Apenas comenzó el gobierno de doña Violeta y se iniciaron las huelgas, tomas, quemas de llantas y de edificios públicos y dentro de esos malos recuerdos no faltó el paro de los transportistas que se aprovecharon oportunamente para obtener concesiones en exoneración de impuestos por introducción de buses, repuestos, llantas con sus neumáticos, rebaja en el precio de los combustibles y sus derivados, etc., pero con el caballito de batalla de tener pérdidas porque el valor del pasaje pagado por los usuarios no les cubre los gastos de operación, han continuado acosando al gobierno del doctor Alemán, a quien ya le han sacado su buena tajada con los paros hecho y siguen en su desmedida codicia de obtener mayores beneficios aumentando unilateralmente el valor del pasaje.
El gobierno liberal tiene mucha culpa por los daños causado a la economía nacional por los transportistas porque desde un inicio que se presintió la huelga, el gobierno hubiera puesto a la orden de la ciudadanía todos los vehículos disponibles del Estado para transportar al público a sus trabajos, negocios o diligencias personales y que los transportistas se quedaran con sus buses parqueados. Ahora bien, si el gobierno liberal vuelve a ceder complaciendo a los transportistas, éstos dentro de poco tiempo seguirán con su misma rutina de las huelgas esquilmando el bolsillo de los usuarios. Previendo lo anterior, ya es hora que vayan pensando en la liberación del transporte porque actualmente se encuentra politizado. Por otra parte es bueno recordar que al Dr. Alemán no le hacen daño, él dejará el poder a finales de año, el daño se lo hacen al pueblo nicaragüense y el pueblo es difícil que perdone.
José F. García D.