Los productores urgen salvar al café.

Cafetaleros: nos está afectando la política

María Antonia López [email protected] Freddy Torres, propietario de la finca cafetalera “San José de Pancasán”, aplaudió la decisión presidencial de vetar la Ley Moratoria, ganándose con ello críticas de los agremiados. En las dos últimas décadas vivió las duras y maduras para mantenerse dentro del principal rubro de exportación del país. Durante el gobierno sandinista […]

María Antonia López [email protected]

Freddy Torres, propietario de la finca cafetalera “San José de Pancasán”, aplaudió la decisión presidencial de vetar la Ley Moratoria, ganándose con ello críticas de los agremiados.

En las dos últimas décadas vivió las duras y maduras para mantenerse dentro del principal rubro de exportación del país. Durante el gobierno sandinista se habituó a la guerra y los asaltos. Con el gobierno de doña Violeta Barrios, sufrió el fracaso del Plan de Renovación Cafetalera.

“Con el triunfo de doña Violeta empezó a promoverse la renovación del café con financiamiento del BCIE. El gobierno no pudo cumplir los compromisos y se cortó, dejando más de mil cafetaleros ‘colgados’, propiedades hipotecadas y sin financiamiento para continuar”.

¿El crédito de corto plazo debería utilizarse para las labores anuales y no para continuar con el plan de renovación?

“Ese financiamiento de corto plazo tuvimos que utilizarlo para invertirlo en plantaciones improductivas, y el café es a los cuatro años que da la primera producción comercial. En ese tiempo hay que tener un apoyo financiero de largo plazo porque los de corto plazo no se recuperan al largo plazo, y hay que pagarlos al final de la cosecha. No hemos podido desenredar ese ovillo”.

EL RECLAMO

¿En la década anterior hubo repunte del precio internacional?

“Esa es la falsa percepción que tiene la gente, han dicho ¿qué hicieron los cafetaleros la plata? Pero en ese momento, todos estábamos empezando a producir, no teníamos los niveles actuales. El programa de renovación empezó a finales de 1991, a esa hora empezamos a hacer nuestras siembras. En 1995 apenas estábamos con una pequeña porción de lo renovado. Los precios duraron un par de años y luego han ido en picada”.

“Creo que hay que seguir apostando al café, porque así ha sido la historia durante los últimos 60 años. En 1992 el precio llegó a 48 dólares el quintal, más bajos que ahora”.

¿Quiere decir que no es ésta la peor crisis?

“No. Sin embargo, después de los precios del 92 tuvimos precios altos en años posteriores. Con estos precios habrá un momento en que muchos vamos a desaparecer del mapa, pero los que quedemos vivos, vamos a lograr esos precios buenos que van a retornar”.

¿Qué pasó con la Ley Moratoria? Se suponía que sería consensuada entre todos los cafetaleros.

“En una asamblea en Jinotega en marzo, planteé un ultimátum al gobierno para otorgar los 25 dólares por quintal, para oxigenar a los que tenían compromisos con la banca. El 19 de abril, el Banco Central anunció el mecanismo, como yo había propuesto la marcha para el 20, le dije a varios dirigentes que ya no marcháramos pero ellos contestaron que la marcha no se podía desarmar”.

POLITIQUERÍA

Hubo un alegato en el que dijeron que los 25 dólares sólo iban a favorecer a los grandes productores y quedaban más pequeños y medianos desprotegidos.

“Lo que sucede es que en la consecución de estos fondos se ha mezclado la politiquería y algunos crean falsas expectativas. De los 30 mil cafetaleros, los que tenemos financiamiento de los bancos o exportadores somos mil 800 productores. El resto no tiene porque a través de otras actividades financian su cosecha, con ellos es difícil identificar cuánto producen. A ellos hay que buscarles un fondo asistencialista”.

¿Quién propuso la Ley Moratoria?

“Es un gol de Eduardo Rizo, de Jinotega, aparentemente con fines politiqueros. Quiere que el Partido Liberal lo nombre diputado y parece que es una forma de hacer presión. Dicen que el ministro Augusto Navarro y Roberto Terán, llegaron a la Asamblea y no sabían que había una iniciativa de Ley Moratoria. Hasta que estaban allí, Eduardo la sacó de la manga de la camisa y les metió el gol”.

¿No hubo consenso?

“No hubo consulta. Me han dicho algunos productores que anduvieron en la marcha que se sorprendieron cuando se dieron cuenta que andaban apoyando una Ley que no conocían”.

“No digo que una Ley Moratoria sea mala o buena, ésta fue mala porque los que necesitan moratoria son una minoría”.

¿POR QUE LA ARPROBARON?

Pero si la ley fue mala, ¿por qué pasó en la Asamblea?

“La Asamblea la pasó bien rápido: entró el 24 de abril y la aprobaron el 4 de mayo”.

De igual manera llegó a manos del presidente Alemán y tuvo la oportunidad de analizarla.

“A mí en particular me dijo el presidente que la Ley hablaba de 90 días y que él consideró que era una maniobra para que se agotara ese plazo y estallar el escándalo en medio de las elecciones, y previendo eso propuso que fueran 300 días, como sea, fue una actitud irresponsable tanto de los que la propusieron como los que aumentaron a 300 días.

LA MARCHA DE LA POLÍTICA

¿La Ley se convirtió en un instrumento político?

“Las cuestiones políticas nos han afectado. Los políticos son muy hábiles para involucrarnos y tomar como bandera las cuestiones gremiales. Hace unos tres meses, el presidente Alemán me invitó a competir como diputado del PLC en Matagalpa, y le dije que me dejara pensarlo, que estaría más interesado si un grupo de productores de diferentes departamentos corríamos para hacer un bloque en la Asamblea y empujar iniciativas a favor del sector agropecuario. No hubo mucho eco en la propuesta”.

A usted lo señalccan como uno de los que ha propiciado la división en el gremio…

“La posición mía alrededor de la Ley de Moratoria ha sido una posición de principio empresarial, no atacar a la banca que es nuestro socio capitalista”.

¿Su figura ha sido politizada?

“Desde el momento en que el presidente Alemán me hizo ese ofrecimiento”.

“A la edad que tengo nunca he participado en cuestiones políticas, más bien siento que en el futuro habrá oportunidad de participar y tendrá que surgir un partido político que nazca del sector productivo”.

“No ando buscando empleo en el gobierno. El presidente Alemán me ha ofrecido dos trabajos, el último fue la secretaría técnica del Mag-For y le dije que no ando buscando empleo porque mis empresas me dan para vivir”.

Todo hace indicar que la Ley Moratoria será vetada.

“Debe legislarse a favor de las mayorías, pero los que están enredados, que son la minoría, necesitan financiamiento. Aunque algunos lo han utilizado como un modus vivendi. Yo tengo una inversión de un millón de dólares y me receto un salario de ocho mil córdobas, que en algún momento no me los voy a poder pagar porque en estos momentos la caficultura no es rentable”.

“Es una situación similar en todo el sector agropecuario. Es por eso que voy a ser candidato a la presidencia de UPANIC, porque es preocupante la falta de visión del gobierno”.

¿Y LOS 30 MILLONES?

“En los ochenta contribuimos a un Fondo de Estabilización de Precios: aportamos unos 30 millones de dólares para que cuando el precio bajara nos retornaran ese dinero. Pero cada reclamo al gobierno de doña Violeta y al actual nos contestan que les digamos dónde está el dinero. El diputado Arce dijo que había quedado en Concafé y le preguntáramos a David Robleto, pero nosotros sabemos que cuando la Comisión fue entregada a los productores la recibimos con un déficit de 150 mil dólares”.

¿Han hecho gestiones para conocer dónde está ese dinero?

“Hay que buscar en el Banco Central o en el Ministerio de Hacienda porque debe estar como cuentas por pagar”.

Ha habido un sinnúmero de reuniones entre ustedes, el Banco Central y Hacienda y siempre han reclamado lo mismo, ¿qué ha pasado que no les dan la respuesta deseada?

“Tal vez no hemos tenido la suficiente solidez para hacer el reclamo, lo hemos hecho en reuniones, pero no hemos hecho uso del instrumento legal, además nos tienen que devolver el reintegro tributario”.

¿Por qué no han tomado acciones legales?

“Ahora que ha habido tanta división alrededor de la Ley Moratoria, planteé a algunos dirigentes cafetaleros que debemos enfrascarnos en la recuperación de ese dinero y ellos coinciden porque con esa suma resolvemos la caficultura”.

Ese es un reclamo desde hace varios años, la división del gremio se nota hasta ahora, ¿por qué no presionaron antes?

“Hemos reclamado al gobierno y siempre contestan que les digamos dónde están los reales, pero nosotros no tenemos que andar averiguando. Si los bancos y los diputados quieren ayudar, que obliguen al Estado a pagar ese dinero”.  

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