Theodora [email protected]
Los Estados Unidos quisieran manipular a las buenas (mandando un mensajero) o a las malas (haciendo guerras no declaradas) la democracia de los países latinoamericanos. Los intereses extranjeros dictan al dictador de turno, los banqueros de Wall Street ponen el dinero, la élite militarista-capitalista interpreta a su conveniencia el significado de democracia.
Por lo tanto, la democracia latinoamericana genuina no existe mientras tengamos que complacer a extranjeros. Estamos condenados al capricho de votos extranjeros. ¿Hasta cuándo permitiremos que fuerzas extranjeras se impongan sobre el suelo latinoamericano?
Los Estados Unidos deben dejar que los pueblos busquen sus propias soluciones, sin intervenir, pues hacerle trucos y zancadillas a nuestra democracia sería implantar otra dictadura, que al final vendría a terminar en una explosión social.
Que no se repita la historia. Que seamos nosotros mismos los que escribamos nuestra propia historia. Si los Estados Unidos hubieran mantenido la manipulación de los británicos nunca hubieran superado sus propios problemas.
De igual manera Latinoamérica tiene que liberarse de la imposición gringa y extranjera, de una vez por todas, para salir del subdesarrollo impuesto por los mismos extranjeros.