- La actual parece cualquier cosa, menos vehículo para emergencias
Euclides Cerda Calero – Colaboració[email protected]
LA CONCEPCION.- El mal estado mecánico en que se encuentra la única ambulancia del Centro de Salud de La Concepción impide ofrecer ese servicio a la población que necesita ser trasladada a los hospitales de Masaya, Jinotepe o Managua.
Además de las fallas del motor, la ambulancia tiene malos los frenos y carece hasta de camilla, por lo que en algunos casos solamente es utilizada para realizar trabajos administrativos o trasladar al personal médico a algunas actividades en las comunidades rurales.
A causa de sus fallas mecánicas, lo menos que parece este vehículo es ambulancia, pues al parecer ni la sirena está en buen estado, porque nunca los lugareños la oyen sonar cuando circula por las calles de la ciudad.
GASTONA
La doctora Fátima Ampié Carrión, directora del Centro de Salud de La Concepción, dijo que la ambulancia gasta mucho combustible, por lo que para trasladar un paciente a Masaya o Managua se requiere de 10 galones o más, lo que resulta muy caro y va en detrimento de los pocos recursos con que cuenta el centro asistencial, refirió.
En la actualidad la Dirección del centro gestiona ante el MINSA central para adquirir una ambulancia nueva, porque hay que recordar que La Concepción tiene alrededor de 40,000 habitantes que están radicados sobre todo en comunidades rurales.
POR UNA URGENCIA
La doctora Ampié indicó que el problema más sentido que se le presenta al Centro de Salud, “es cuando una mujer embarazada que vive en una comunidad a 15 kilómetros de distancia requiere de los servicios de emergencia de ambulancia y no se le puede brindar”.
“Desde ese primer momento la vida de esta mujer se expone al peligro y hay que hacer de inmediato todo lo posible por sacarla del lugar al centro o bien hacia un hospital”, apuntó.
PREFIEREN RESOLVER POR SU CUENTA
Algunos concheños afirmaron que en casos de emergencia ellos buscan de cualquier manera mejor pagar viajes expresos en vehículos particulares y no trasladarse nunca en la ambulancia, por temor a que se quede en la carretera por algún desperfecto mecánico y morir por no llegar al hospital.