La Escuela de Agricultura de Rivas, es la institución agrícola pionera en la implementación de proyectos de conservación de suelos, para elevar sus rendimientos productivos.

Tratan de salvar suelos de Rivas

Proyecto surge en 1994 como una alternativa a la problemática de los suelos Leslie Nicolás Lacayo [email protected] La construcción de diques, barreras muertas, uso de acequias (zanjas) y de terrazas individuales para la siembra de frutales, son parte de las obras físicas que se están desarrollando en Rivas para conservar la productividad de los suelos […]

  • Proyecto surge en 1994 como una alternativa a la problemática de los suelos

Leslie Nicolás Lacayo [email protected]

La construcción de diques, barreras muertas, uso de acequias (zanjas) y de terrazas individuales para la siembra de frutales, son parte de las obras físicas que se están desarrollando en Rivas para conservar la productividad de los suelos en este departamento.

Este trabajo está siendo desarrollado por la Escuela Internacional de Agricultura y Ganadería (EIAG), de Rivas.

Silvia Soza, responsable del área de conservación de suelo de la EIAG, comentó que en ese lugar no sólo se está trabajando en la construcción de obras físicas de conservación, sino con obras biológicas, tales como la construcción de barreras vivas, cortinas rompevientos, cercas vivas y el uso de cultivos de cobertura.

“La diferencia entre ambas, es que para la construcción de las obras biológicas se utilizan materiales vegetales vivos, en cambio para las físicas se utilizan materiales inertes, como piedras, postes, sacos llenos de arena, residuos de cosecha y zanjas”, dijo Soza.

Señaló que las obras biológicas que se están desarrollando en la EIAG superan a las físicas y tienen un doble propósito, el cual no sólo es proteger el suelo y evitar la erosión, sino que sirven de alimento al ganado y en algunos casos hasta para el mismo ser humano.

Soza expresó que las desventajas de las obras de conservación específicamente las físicas, es que en éstas el trabajo es agotador y se requiere de bastante mano de obra, contrario a las biológicas donde el esfuerzo es menor.

EIAG PIONERA EN ESTA ACTIVIDAD

La Escuela de Agricultura de Rivas, es la institución agrícola pionera en la implementación de este tipo de obras de conservación. Iniciaron este proyecto en 1994 como una alternativa a la problemática de los suelos en ese departamento y como una forma de mejorar la productividad de la tierra, expresó Francisco Silva, responsable del área de Extensión Rural de la EIAG y quien estuvo al frente del proyecto desde su inicio.

“Hemos trabajado durante años en el establecimiento de parcelas demostrativas y organizando intercambios con productores de la zona, para que éstos conozcan las obras de conservación y las puedan adaptar en sus fincas”, señaló Silva.

Dijo que la escuela está atendiendo actualmente las parcelas de más de 150 familias de diferentes comunidades pobres de Rivas y San Juan del Sur y los productores de esos lugares han mostrado mucho interés con este tipo de trabajo.

“Los estudiantes juegan un papel importante en este trabajo, ya que son los que participan directamente en el establecimiento de las parcelas, las supervisan y capacitan en algunos casos a los productores”, comentó el responsable de extensión.

RESULTADOS SATISFACTORIOS

Los resultados obtenidos por la Escuela de Agricultura durante más de cinco años que tiene el proyecto de conservación de suelos, han sido satisfactorios, fundamentalmente por la calidad de la formación de los estudiantes y sobre todo por la relación directa que ha logrado mantener con las comunidades rurales del departamento.  

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