- Imprudencia causa horrorosa muerte; caso
pasa al juez
Jerónimo Duarte P. – [email protected]
NUEVA GUINEA.- Una rastra cargada de cemento trituró la cabeza de un niño de apenas 12 años de edad, exactamente frente a las oficinas de Enitel el martes pasado, cuando el reloj marcaba las doce del mediodía, dijo el teniente Francisco Morales, jefe de Investigaciones Criminales de la Policía de Nueva Guinea.
Las investigaciones policiales aseguran que la víctima era un niño de nombre Delvis López Reyes, de 12 años, que viajaba colgado a mediación de la rastra, pero en un momento de preocupación se soltó y cayó a la carretera, pasándole las llantas del enorme vehículo que era conducido por Bayardo Hernández Gutiérrez, de 21 años.
La rastra, placas 166-705 es propiedad de Humberto Pérez Larios, de San Rafael del Sur.
El funcionario policial dijo que el conductor ya fue tenido por el delito de homicidio culposo y que será pasado a la orden del Juzgado de Distrito para que sea la autoridad judicial quien determine las causas del homicidio.
Según el mismo jefe policial, testigos del accidente dijeron que éste se debió a una enorme imprudencia peatonal, pero la decisión final sobre la inocencia o culpabilidad del conductor es responsabilidad del Juez de Distrito de Nueva Guinea.
El policía Morales llamó a los padres de familia y estudiantes a usar el andén para reducir la posibilidad que vuelvan a suceder hechos como éste, que dejan familias enlutadas.