- La actividad forestal, está actualmente amenazada por un brote de gorgojos en Las Segovias y Occidente, el manejo irracional de los incendios y la falta de respaldo institucional, advierte la mujer que está al frente de la cartera rectora de la silvicultura nacional.
Rosario Mendoza [email protected]
Ella ha venido realizando un trabajo casi clandestino, partiendo de la autonomía reciente que adquirió esta entidad adscrita al Ministerio Agropecuario y Forestal (Mag-For).
Con una amplia experiencia en recursos naturales y biodiversidad y 4 años de experiencia en el ramo forestal, Sandra Tijerino asumió la cartera del Inafor que nace en 1998 con la Ley 290.
Una mujer que podemos describir como muy agradable, amena y segura de sí misma, afirma que quiere contribuir con las nuevas generaciones enseñándoles sobre el área forestal.
LA PRENSA: ¿Cuál es la mayor preocupación de Inafor en este momento?
Sandra Tijerino: Los pinares de Las Segovias afectados con la plaga de gorgojo y unos 42 mil metros cúbicos de madera cortada ilegalmente entre 99 y 2000 en la RAAN y RAAS, son quizá la mayor preocupación.
Siete departamentos y 23 municipios se encuentran afectados por la plaga siendo el de mayor índice Nueva Segovia y la medida de control que se debe realizar es la corta de franjas de contención como las rondas contrafuegos, atendiendo la cantidad de brotes o bloques afectados.
LP: ¿Es cierto que hay muchas contradicciones entre Inafor y Alcaldías?
ST: Hemos tenido algunas contradicciones con las alcaldías pero responden a planteamientos normales y muy particulares de un municipio que mira destruirse sus bosques, es una reacción natural. Se tuvo un lado muy escéptico, conservador tal vez, poco técnico, pero con mucha justificación humana de algunos alcaldes en cuanto al plan de control, pero creo que ya ha habido un convencimiento de que Inafor ha recomendado estas medidas con todo el impacto ambiental que tiene, porque nosotros mismos lo estamos reconociendo y estamos solicitando al Ministerio del Ambiente que proceda e inicie una evaluación ambiental a todas las áreas afectadas por el gorgojo y en las tratadas, para que podamos replantear sobre esa base una propuesta de restauración de las áreas de los bosques de pino de Las Segovia. Estuvieron recelosos de las medidas pero es el recelo normal de cuando uno está enfermo y tiene que tomarse un remedio amargo para curarse.
LP: ¿Qué van a hacer para erradicar el problema?
ST: En el caso del municipio de Jalapa hay que hacer una corta de una franja de contención de aproximadamente unos siete kilómetros de largo por 200 metros de ancho, cortando en tala rasa para evitar que la plaga de gorgojo invada bosques sanos. Esto es para disminuir el avance de la enfermedad a San Fernando y El Jícaro.
LP: Pero… ¿y los riesgos con esta medida?
ST: Por supuesto que hay un riesgo porque son áreas que están quedando totalmente sin cobertura forestal y por otro lado son zonas con una gran pendiente, muy quebradas, presentan mucho arrastre de suelo pero la medida es la que operativamente es más fácil para restaurar.
Porque la aplicación de productos químicos no la tenemos prevista pues las afectaciones son mucho mayores, eso representa contaminación de acuíferos, de ríos y fuentes de agua y habría mucho más riesgos ambientalmente hablando porque además se estaría matando otro tipo de fauna que convive en el ecosistema natural de los pinos y sería más dañino para la restauración de las áreas, explica.
LP: ¿Cuál es el área afectada?
ST: Hasta la fecha en Nueva Segovia existen 8,506 hectáreas totalmente afectadas y de esa cantidad hemos tratado solamente 1,553, cortadas en conjunto dentro de lo que es la franja de contención o sea aproximadamente un 15 por ciento.
LP: ¿Cuánto se está perdiendo en dinero?
ST: Son volúmenes de madera muy grandes y una parte de esa madera es posible llevarla a la industria, pero otro 50 por ciento no puede ser procesado en la industria convencional de Nueva Segovia por lo que unos dos millones 844 mil dólares se están perdiendo, si lo miramos como dueños de bosque.
Pero si lo miramos con proyección de exportación, con todos los agregados de valores, como la extracción, la movilización y aserrar los árboles en el bosque, etc., esto representa unos 14 millones de dólares, o sea que si no estuvieran afectados, al exportar se podría obtener esta cantidad de divisas.
Pero la pérdida además de económica es el incremento de la vulnerabilidad de las áreas que van a quedar desprotegidas al menos entre cinco y siete años, con una disminución de masa de cobertura forestal.
LP: ¿Cuál es la causa de la presencia de la plaga?
ST: Realmente que la causa estructural obedece a que no ha habido un manejo forestal adecuado. En las zonas en donde hay más presencia es en áreas forestales con una alta densidad. O sea que hay gran cantidad de árboles en una superficie determinada compitiendo por nutrientes, por espacio, por sol, etc.
Entonces el manejo forestal significa: reducción de los volúmenes de árboles, limpieza para prevenir incendios forestales (porque los incendios también tienen una implicación directa con la fortaleza o debilidad de un árbol porque es un organismo vivo), la densidad alta, sumado otros elementos principalmente el clima, viene a dar condiciones al gorgojo para que se incremente la población, entonces los gorgojos encuentran en los pinos débiles con menos desarrollo, mucha posibilidad para reproducirse y comérselo, es como un parásito en el cuerpo de una persona que encuentra suficientes condiciones para reproducirse.
LP: ¿Con qué apoyo cuentan para manejo forestal?
ST: El manejo forestal es un problema estructural porque estas actividades no tienen financiamiento de la banca comercial, ni siquiera existe en los términos crediticios el financiamiento de largo plazo para ninguna de las actividades tradicionales de ese tipo.
Entre los años 60 hasta la fecha el área forestal se ha venido reduciendo drásticamente y eso no es sólo porque tengamos mala costumbre de quemar para sembrar sino porque no tenemos cultura forestal, no tenemos instrumentos financieros que nos permitan perfilar la silvicultura como una actividad del bosque natural, como una actividad económica mucho más rentable que cualquiera otra del país.
Hay toda una historia de extracción forestal pero no como una actividad sostenible sino más bien como una actividad extractiva eminentemente, entonces no hay suficientes recursos disponibles para que los dueños de bosque realmente tengan posibilidad de hacer manejo forestal y por eso tenemos la presencia de incendios, la sustitución de áreas forestales por áreas de pasto y agrícolas, porque ha habido todo un desplazamiento que obedece a las políticas económicas de otros sectores que han venido incidiendo de manera directa en la cobertura forestal de Nicaragua.
LP: ¿Por qué existe esa crisis?
ST: Porque las reglas del juego en el sector nunca han sido constantes, es un recurso en el cual se incide de manera directa a disminuir o incrementar, o sea que como es un recurso natural muy vinculado a la vulnerabilidad en términos de abastecimientos y balances hídricos, calidad y productividad de suelos, competencias en cuanto a inversiones productivas y económicas, entonces el sector forestal está al vaivén.
LP: ¿Ha pensado en una Ley Forestal?
ST: Hasta ahora hay un anteproyecto de ley en la Asamblea Nacional que creemos que puede permitir hacer interesante la actividad porque contempla un capítulo de incentivos que va desde los incentivos fiscales hasta los incentivos de exoneraciones, importaciones, reducciones de impuestos para plantaciones forestales, etc.
LP: ¿Nos quedaremos sin pinos?
ST: Tenemos que iniciar un proceso de limpieza y preparación para que pueda sobrevenir una buena regeneración natural o apoyar a que el ecosistema se pueda ir restaurando a través de redoblamiento forestal directo con reforestaciones etc., pero no hay pérdida del bosque de pinares en Nicaragua. El pino es una especie con una gran capacidad de regenerarse. Esta es la cuarta afectación que tenemos y con relación a las anteriores es la más fuerte en los últimos 40 años.
LP: ¿Pérdidas por incendios forestales?
ST: Aquí los incendios se incrementaron más en el Pacífico que en el Atlántico. El 60 por ciento de incendios son agropecuarios o quemas agrícolas. Tuvimos un incremento por las labores agrícolas y también por el gorgojo. Teníamos mucho material cortado y eso significó mucho combustible. En el caso de los forestales las causas son por imprudencias, cacerías, cigarrillos…
Las pérdidas por incendios forestales son de unos 2 millones 184 mil dólares en lo que va del año.
LP: ¿Qué se puede hacer para corregir los incendios forestales?.
ST: Destinarse dinero para manejo forestal, o sea que la gente limpie sus áreas, reducir las densidades de árboles por hectáreas, seleccionar los árboles semilleros para manejar regeneración natural.
LP: ¿Logros del Inafor desde su llegada?
ST: Poder determinar un proceso de planificación estratégica que le permita a la institución identificar sus demandas, su misión y sus mandatos como institución, haber incidido en la aprobación de la política forestal de Nicaragua, haber concluido el proceso de revisión y presentación de la Ley Forestal de desarrollo y fomento forestal que ya está en la Asamblea Nacional y uno de los logros más grandes es poder iniciar un proceso de coordinación y vinculación con los gobiernos locales, entre otros.
LP: ¿Debilidades?
ST: No contamos con un instrumento jurídico que le dé el suficiente sustento a las actividades y al fortalecimiento de sector forestal como un sector productivo, que económicamente puede responder al país con generación de trabajo y de riqueza. Que los ciudadanos no tienen conciencia de que los recursos naturales son de todos y no son de nadie, éstos son conceptos difíciles de administrar porque se tiene que manejar con posibilidades de generar riqueza en el territorio.
LP: Cómo está la autosostenibilidad de Inafor?
ST: La miro más vulnerada que nunca. No podemos subsanar los gastos, desarrollo y crecimiento de Inafor, a costa de autorizaciones sin apegarnos a las normas técnicas y al concepto mismo de sostenibilidad de recursos y del sector.
El anteproyecto de ley contempla elementos estratégicos en cuanto a que la institución pueda no estar tan vulnerada y cumplir con el mandato establecido.
LP: ¿Cuáles eran sus expectativas al asumir esta cartera?
ST: Una de ellas, que el Inafor pueda constituirse en un servicio forestal de prestigio en Centroamérica, poder apoyar los procesos de carácter institucional que fortalezcan la institucionalidad del sector forestal.
Mejorar las alianzas con otros actores de la sociedad, que son indispensables.
Vincular a muchas más mujeres en la labor forestal, no solamente como las funcionarias y técnicas sino también el involucramiento de ellas dentro del sector mismo. Porque también significa la generación de trabajo y riqueza a las familias nicaragüenses.
Poder enseñar a los universitarios porque para mí el Inafor ha sido una buena escuela. Uno de los temas que hemos estado involucrando es la vinculación de las universidades como apoyo y sustento científico a muchas decisiones que debemos tomar en el manejo forestal, para que sea más rentable, sostenible y que genere más riqueza para Nicaragua.
Tengo mucho entusiasmo en mis expectativas porque es lo último que se pierde en la vida y ese es el mejor aporte que le podemos hacer a la democracia.
TENSION REGIONAL
Recientemente la licenciada Sandra Tijerino, se reunió con sus homólogos centroamericanos y de Belice, en la república de El Salvador para tratar sobre una estrategia de control a la plaga del gorgojo en los árboles de pino.
Se conoció que Belice es el país con mayor afectación e impacto y ya perdió un poco más del 50 por ciento de todos sus bosques de pino.
El control, la rehabilitación de las áreas de gorgojo, un sistema de monitoreo a nivel centroamericano sobre la plaga, son algunos de los acuerdos.
Asimismo se abordó el tema de formular y establecer una estrategia regional de protección forestal, contar con apoyo para las universidades e instituciones académicas y formular un programa para manejo integrado de plagas forestales que no es igual al manejo integrado de las plagas agrícolas, tiene su conceptos técnicos diferentes.
Además planteamos establecer un mecanismo de formación permanente con delegados de los departamentos de protección forestal de cada país, para que puedan estar sesionando y evaluando la estrategia y actividades de control y asimismo planteamos la formulación de un programa para restablecer las áreas afectadas por gorgojo en la región, pero un programa que nos permita adecuar no solamente las inversiones en cuanto al restablecimiento de área, sino que también fortalecernos institucionalmente en cuanto a la formulación de la misma estrategia y los mismos planes de protección forestal.
Lo otro es facilitar entre nuestros países, las actividades de comercialización a fin que no se planteen restricciones, que se faciliten las labores de control, porque el control de la plaga no termina con el corte, sino hasta que se saca la madera, indicó Tijerino.