Alexis López [email protected]
En el exterior vemos con mucha tristeza la idea de volver a tener a Daniel Ortega en el poder. Mucho ojo, porque al igual que en otros países latinoamericanos, en Nicaragua los candidatos a presidentes critican a sus antecesores, pero al llegar al poder se enriquecen desmesuradamente.
Tal es el ejemplo del flamante doctor Alemán, entonces resulta que al nicaragüense común y corriente ya no le importa quién llegue al poder sino cómo terminar con las inmensas campañas proselitistas y votan por el primero que se les cruza en el camino.
Mucho ojo, creo que aún existen nicaragüenses de corazón y sobre todo capaces de sacar a Nicaragua de los 300 años de atraso en los que nos han hundido los sandinistas y los liberales, llámese a los del partido de Alemán.