Tito Rondó[email protected]
Nos quedan las “baterías”, receptores y lanzadores.
De la época amateur, el gran catcher del 5 Estrellas es Jorge “Conejo” Hernández, quien tenía un gran brazo y era muy buen bateador.
En los Tigres era cuarto o quinto bate, y lo mismo en la Selección, el receptor que mejor posición haya ocupado en nuestro line up en eventos internacionales.
También hay algún aficionado que me pide que recuerde a Alfonso Sánchez, quien hubiera sido titular en casi cualquier otro equipo, pero tenía que conformarse con la banca militar.
En la Liga Profesional, se probó en unos cuantos partidos Emilio Cabrera, y hasta pegó jonrón, pero se dio cuenta que tenía que cederle el lugar a Kent Taylor, quien sin ser un gran bateador le conectó dobles a dos tremendos equipos visitantes: los Seattle Rainiers triple A y las Estrellas de Willie Mays.
Con Enrique Izquierdo de refuerzo (“Copa Castillo” estaba lesionado) se ganó la Serie Interamericana, y a finales de esa época jugaron en el equipo los nicas Rodolfo Sequeira y José “El Toro” Avellán. En la época moderna el receptor más caracterizado de los kakis lo fue el ahora gran comentarista Willie Wilson.
Por supuesto que un equipo que gana seis campeonatos nacionales al hilo (eran torneos cortos, es verdad, pero primero tenía uno que ganar el “Circuito Central”, después el “Campeonato del Pacífico” en liguilla y serie final, y luego enfrentar a los costeños por el título nacional. Era fácil un “patinazo” en cualquiera de esas etapas, y como eran cortitas pues un resbalón era fatal.
Eso fue exactamente lo que pasó en 1950, cuando los estrellados cayeron ante los “Pájaros Verdes” del Boricuas.
Pero volvamos a los lanzadores. Uno que trabajó mucho en la época amateur fue Domingo “El Pipe” Arana, quien después que se retiró se hizo coach desde el puesto de cargabates, iniciando una moda que se extendió incluso a Cuba.
Alfredo “Rancho Grande” Fonseca solamente jugó un par de temporadas, pues dominó tanto, como lo demuestra su récord intacto hasta hoy de dos no hit no run en una serie final, que su única opción era el profesionalismo, en Panamá.
Alejandro Canales fue estrella en la amateur (tiró un perfecto) y un gran relevista en la Profesional. El velocísimo “Mundito Roberts” alcanzó dos épocas.
De la Profesional el más recordado es sin duda “Goyito” López; César Gutiérrez sobresalió también al bate; Roger Robinson, hijo del gran Jonathan, también lanzó para los militares, lo mismo el tico Antonio Paddyfoot.
Hubo importados que vinieron más de una vez, como Jim Proctor y Jim Weaver, y recordamos a Ed Roebuck, Jack Billingham y Eddie Locke, que jugaba left cuando no lanzaba.
En la época moderna sobresalen Andrés Torres y Juan José Espinoza (en mi mente otros grandes lanzadores pertenecen a otros equipos, como Julio Moya al León, por ejemplo).