Una liga especial

Edgard Rodríguez C. [email protected] El Nacional Mayor “A” ha concluido y ha llegado el momento de recoger sus frutos. Si es que los hay… Y ese sentido, el torneo de béisbol especial, podría funcionar como una excelente incubadora, en la que esos muchachos que serán incorporados, puedan lograr un importante desarrollo que asegure las bases […]

Edgard Rodríguez C. [email protected]

El Nacional Mayor “A” ha concluido y ha llegado el momento de recoger sus frutos. Si es que los hay… Y ese sentido, el torneo de béisbol especial, podría funcionar como una excelente incubadora, en la que esos muchachos que serán incorporados, puedan lograr un importante desarrollo que asegure las bases para el futuro del béisbol pinolero.

Aparte de las deudas, el Mayor “A” ha dejado un estimable número de jóvenes que bien cultivados, podrían dar el salto a la primera división… Eso sí, prospectos para la pelota profesional no se vieron. Y no lo digo yo. Lo dice gente que sabe, y no personas que en plena decrepitud han estado hablando necedades sin siquiera haber ido a Bluefields.

Después de “descubrir” que definitivamente ni la Mayor “A” ni la primera división son torneos productores de talento para la exportación, valdría la pena desplegar los mejores esfuerzos en la realización de la liga especial. En Panamá y en Japón, sólo por citar dos países, tienen una trascendencia mayúscula y se han visto resultados muy favorables.

Este evento, demanda el concurso de todos. Hasta de periodistas y aficionados, quienes pueden convertirse en factores de motivación para estos chavalos que eventualmente se deben llegar a convertir en las figuras que dominen el escenario deportivo nacional. Por su extensión, sí es posible hacer jugadores, desarrollarse su talento, pulir sus virtudes.

Pero el Mayor “A”, donde durante una semana, ganar se convierte en la razón de ser de todos los equipos, no hay espacio para desarrollar a un jugador. Eso sí, se muestra a los que hay, pero no se les desarrolla en tan poco tiempo. Además, el factor experiencia es lo que determina la presencia en una alineación que busca un triunfo a cualquier costo.

Una de las dificultades de los torneos especiales, es que los clubes en el pasado, no han tenido en el timón a los mejores managers disponibles. El día que eso ocurra, se logrará un real desarrollo. Porque el talento susceptible de mejorar, estará en las mejores manos.

Se trata del futuro de la pelota nuestra y se le debe proporcionar el tratamiento preciso.

Desde este 19 de mayo, se comenzará a trabajar pensando en el futuro. Veremos si lo hacemos bien.  

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