Pedro J. Vindell Matus – [email protected]
GRANADA.- El reo Martín Alberto Nicaragua Flores (19), “El Curruchito”, declaró en el Juzgado de Distrito del Crimen de esta ciudad que él no es el autor material de la muerte del prestamista Enrique Urbina Vega, y aseguró desconocer quién asestó la puñalada mortal contra el prestamista.
Como se recordará este crimen ocurrió a la 1:30 de la tarde del 20 de marzo de este año, como secuela del asalto en la vivienda de Urbina Vega, ubicada frente a la Plaza Xalteva.
Nicaragua Flores afirmó que con un cuchillo fue amenazado por Miguel Ángel Rodríguez Larios, alias “La Nacha”, para que golpeara en el estómago a Urbina Vega, el cual entró en forcejeo con los agresores porque se resistía a dejarse amarrar las manos. Afirmó que “La Nacha” fue quien le ató los pies y que él sólo pudo amarrarle la mano izquierda.
Dijo que fue cuando Rodríguez Larios estaba sobre Urbina Vega, que le ordenó que se saliera del cuarto, por lo que él se retiró y se dirigió a cargar carne de res en una mochila.
Explicó que fue Maritza Mallorquín Pérez quien le entregó los dos cuchillos a Rodríguez Larios, y que también ordenó a este hombre que buscara las llaves del ropero en los bolsillos de los pantalones de Urbina Vega.
También afirmó que Mallorquín Pérez y Rodríguez Larios se quedaron en la habitación con Urbina Vega, pero que seguidamente ella lo siguió hasta la sala para entregarle la caja metálica que contenía las joyas, la que él se llevó a su casa sin saber con exactitud qué había en su interior.
Dijo que tampoco se dio cuenta de la repartición del botín, pero que después la Mallorquín Pérez le mandó 1,000 córdobas con Rodríguez Larios, dinero que rechazó, aunque estas dos personas lo obligaron a recibirlo.
El “Curruchito” informó que él no sabía que se iba a cometer un robo y mucho menos un crimen en la casa de Urbina Vega, ya que él acompañó al grupo porque le dijeron que iban a retirar una mercadería que era del marido de la Maribel Mallorquín Sequeira, quien era empleada del ahora occiso, y que de esa forma dijo, lo engañaron.
También relató que Mallorquín no fue amarrada, sino solamente Juana Francisca Romero Lacayo, la otra empleada de la vivienda, a la cual Nicaragua Flores le cubrió la cabeza con una sábana.
Agregó que al día siguiente Norman José Rodríguez Larios, alias “La Perra”, lo alertó para que no aceptara ninguna invitación a beber licor, porque la Maritza le había ordenado a “La Nacha” que lo matara, porque podía hablar sobre el caso, manifestando que fue hasta después de eso que supo de la muerte de Urbina Vega.