Se puede acaso amar odiando,
o quizás poder odiar amando,
cuando ya no se juntan dos manos,
cuando todo está cambiando.
Cuando el amor ha desaparecido
cuando todo lo cierto sabe a mentira
cuando se apaga el fuego encendido
entonces, la vida ya no es la misma.
Cuando se buscan brazos desconocidos
quizás por necesidad o despecho,
es cuando el amor se ha consumido
y ya no arde en nuestros pechos.
Cuando hay distancia e indiferencia
cuando la amistad sincera termina,
tan sólo nos queda la experiencia
y el desamor a veces nos castiga.
Cuando en la mirada existe un abismo
y una tristeza que llega a ahogar,
es por que el corazón está vacío,
y entonces el amor ha dejado de habitar.
Géminis