Por medio de la presente, me permito felicitar al alcalde de Matagalpa, Sadrach Zeledón, por la eliminación de la glorieta del Parque Central de esta ciudad; pienso que desde hace ya mucho tiempo en Matagalpa se han venido construyendo obras ejecutadas con tal mal gusto que han venido convirtiendo nuestra querida ciudad en un conglomerado disperso de emplastos amorfos.
Creo que le tocará eliminar aún varias cosas que no encajan dentro de la urbanística de Matagalpa, como el estilo de la fuente del mismo parque, la cual deberá ser cambiada a un tipo que tenga más armonía con la Catedral y el nuevo kiosco. Declarar de utilidad pública, y patrimonio histórico de la ciudad a la Iglesia de Molagüina, eliminando de una vez por todas y para siempre el “corralón” que se construyó a su alrededor, tomando en consideración que se trata de una plazoleta y de manera poco inteligente se le sembraron árboles de gran tamaño, lo cual no encaja con el tamaño de la misma, por lo que una vez eliminado el cerco de hierro, se podría hacer, de manera sencilla y bajo costo, jardines bajos, piso de terrazo, bancas de hierro forjado y farolas adecuadas al entorno.
Por último, hago propia la idea del Arq. Antonio Lupiáñez, de hacer un “paseo” desde el Parque Municipal (“Parque de los Monos”), pasando por un complejo deportivo en el “Campo Elías Alonso” y hacia el sur, sobre la ribera del Río Grande de Matagalpa pasando por el Consejo Supremo Electoral y terminando en la plazoleta del Hospital San Vicente, eliminando también los galerones de venta de materiales de construcción y a los “cholutequitas”, a los cuales de manera impropia y sin visión de futuro se les dio permiso de construcción.
Omar Maradiaga Arroyo.