Ron Fournier (AP)
WASHINGTON.- El presidente George W. Bush, que aprobó una venta de armas a Taiwan, afirmó el miércoles que usaría la fuerza para defender a la isla de cualquier ataque chino.
En un programa matutino de la cadena ABC, Bush, a la pregunta de si Estados Unidos tiene la obligación de defender a Taiwan, replicó que “sí, la tenemos y los chinos deben comprenderlo”.
Al preguntársele si ello incluiría la fuerza militar completa de Estados Unidos, Bush respondió que “utilizaremos lo que sea necesario para ayudar a Taiwan a defenderse a sí misma”.
Además, el presidente advirtió a Taiwan que no provoque un ataque chino al declarar su independencia de Pekín. “Ciertamente confío que Taiwan no haga algo así”, dijo Bush en una entrevista exclusiva con The Associated Press.
“Nuestra política es la de una sola China y que ambas naciones pueden solucionar sus disputas en forma pacífica”, dijo Bush. “Y necesitamos trabajar con los taiwaneses para que no sea violada la política de una sola China”.
Bush, que durante su campaña electoral prometió una retórica más diáfana y directa en los asuntos de China, no ahorró palabras cuando fue interrogado sobre si estaba dispuesto a usar la fuerza militar en caso de que China atacara Taiwan. “Ciertamente es una opción”, señaló.
El periódico The Washington informó el miércoles que Bush está dispuesto a derogar la revisión anual de venta de armas a Taiwan, práctica utilizada por Estados Unidos desde 1982 para suministrar armas a la isla. En lugar de ello, la Casa Blanca considerará la venta de armas “conforme sean necesarias”, evitando su enfrentamiento anual con Pekín a causa de ese tema.
Bush dijo a la cadena de televisión NBC que ayudará a Taiwan “a defenderse”.
El uso más reciente de la fuerza militar norteamericana en defensa de Taiwan fue en 1996, cuando el entonces presidente Bill Clinton envió barcos de guerra a la región luego que China comenzó a disparar cohetes en dirección a la isla.
Los destructores y submarinos que Taiwan podrá comprar a Estados Unidos le permitirán mejorar sus defensas contra las fuerzas aéreas y navales chinas, que han aumentado en época reciente su efectividad y alcance.
En Pekín, el vicecanciller Li Zhaoxing dijo el miércoles al embajador norteamericano Joseph Prueher que la venta de armas debe cancelarse porque afectaría gravemente la cooperación entre los Estados Unidos y China en lo que respecta al control armamentista, y perjudicaría los vínculos entre ambos países, dijo la televisión estatal.