Miguel Díaz S. (EFE)
SAN JOSE.- El costarricense Daniel Vega Miranda, a quien la Comisión de Derechos Humanos de Centroamérica llamó “el último preso político” del istmo, recobró su libertad y ahora trabaja en un supermercado, confirmaron el miércoles fuentes oficiales.
Vega, de 37 años y quien integró el movimiento marxista “La Familia”, que pretendía instaurar un régimen socialista en Costa Rica, fue condenado en 1981 a 24 años de cárcel por participar en varios actos terroristas de inspiración política en los que perdieron la vida tres policías.
La ministra de Justicia costarricense, Mónica Nagel, declaró a EFE que Vega “no es un preso político” porque en su país no hay ese tipo de condenados, y confirmó que Vega goza de libertad vigilada.
Aunque la resolución fue adoptada en septiembre del año pasado ha sido confirmada ayer, y Vega explicó a EFE que mantuvo discreción al respecto “a solicitud de altas autoridades” de justicia, lo que negó la ministra Nagel.
Según la resolución 2946 del 1 de septiembre de 2000 del Instituto Nacional de Criminología (INC), a la que EFE tuvo acceso, Vega fue autorizado a salir de la cárcel y trabajar en un supermercado, pero debe dormir dos veces por semana en un centro penitenciario.
En Costa Rica, a raíz de estos acuerdos, varios salvadoreños, guatemaltecos y nicaragüenses fueron dejados en libertad.
“Paradójicamente, a los costarricenses no se les benefició, pues se suponía que esta democracia, la única legítima de Centroamérica, no podía tener presos políticos”, dijo Vega.
“De alguna manera, sin embargo, el Gobierno ha debido reconocer a regañadientes que sí tenía un preso político, aunque no se atrevió a reconocerlo públicamente”, añadió.
La ministra de Justicia explicó que en este caso prevalecieron criterios técnicos, y se “pudo avanzar poco a poco” hasta lograr una libertad vigilada.
Nagel recordó que, pese a las insistentes solicitudes de grupos humanitarios y personalidades políticas nacionales, el Gobierno de Costa Rica se negó a conceder el indulto.
Insistió en que, “aún cuando las causas por las que Vega cometió los delitos hayan sido políticos, los tribunales le han condenado por tres homicidios”.
Daniel Vega explicó que el grupo “La Familia” al que perteneció pretendía “usar la fuerza de las armas para crear un sistema socialista en Costa Rica”.
Sólo Vega cumple una condena de prisión, ya que otros 15 miembros del grupo que fueron condenados se han incorporado a la vida social y política del país.
Vega reconoció que “las condiciones actuales son muy diferentes, el mundo ha cambiado y, además, el pueblo de Costa Rica ha despertado, por lo que una opción armada ya no es necesaria”.