Ronald Abud, director del Ballet Folklórico Nicaragüense, observa los restos del maestro Alejandro Cuadra. Ellos junto a Haydée Palacios y Blanca Guardado conformaban los cuatro pilares de la danza tradicional de Nicaragua. LAPRENSA /O. VALENZUELA.

Folclore nacional dice adiós a un Maestro

Familia artística nicaragüense rinde homenaje a Alejandro Cuadra Hilda Rosa Maradiaga C. [email protected] Luego de luchar durante tres semanas contra un temible cáncer, falleció a las once de la noche del lunes, en el Hospital Bautista, el maestro Alejandro Cuadra, considerado uno de los principales pilares del folclore nicaragüense. Hace tan sólo unos meses, Cuadra […]

  • Familia artística nicaragüense
    rinde homenaje a Alejandro Cuadra

Hilda Rosa Maradiaga C. [email protected]

Luego de luchar durante tres semanas contra un temible cáncer, falleció a las once de la noche del lunes, en el Hospital Bautista, el maestro Alejandro Cuadra, considerado uno de los principales pilares del folclore nicaragüense.

Hace tan sólo unos meses, Cuadra atravesaba las puertas del Teatro Nacional para llenar de colorido folclórico el escenario, sin embargo la mañana de ayer sus restos mortales fueron cargados por sus discípulos hacia el Salón de los Cristales donde se le brindó uno más de entre tantos homenajes a los que se hizo merecedor.

Bailarines, músicos, pintores y trabajadores del Instituto Nicaragüense de Cultura (INC), se reunieron en el lobby del TNRD para recordar al maestro fallecido a través de un vídeo realizado meses anteriores.

Clemente Guido, director del INC; Susan de Aguerri, directora del TNRD; Salomón Alarcón, funcionario del INC, y Salvador Espinosa, teatrista y funcionario del TNRD, rindieron la primera guardia de honor, la que continuaron artistas y amigos del maestro.

PERDIDA MOTIVA REFLEXION

Blanca Guardado, bailarina fundadora de Macehuatl y directora del Tepenáhuatl, dijo que “la pérdida del maestro Cuadra es irreparable, pero también es un momento para la reflexión para seguir sus pasos sobre todo por conseguir espacios legales para la vida de los artistas”.

Ronald Abud, director del Ballet Folklórico Nicaragüense, comentó que “es una ironía que se fuera tan pronto porque siempre se preocupó por la vejez y la seguridad social de los artistas”.

“Se fue con la esperanza de un futuro más promisorio en el arte… Hoy vendrán coronas florales de miles de córdobas, pero muchas veces, por falta de mil córdobas se estanca el trabajo coreográfico de los grupos folclóricos”, agregó al criticar la falta de apoyo que sufren los artistas en vida.

OBRA IMPERECEDERA

“Nos llamábamos orgullosamente, las cuatro columnas de la danza folclórica nicaragüense y ahora se nos quebró una, pero me consuela que los hombres no mueren si dejan una obra imperecedera y su obra seguirá viviendo en sus alumnos”, comentó.

Marvin Calero, bailarín del grupo desde hace cinco años, quien al igual que los demás bailarines del Macehuatl estuvo cuidando al maestro en su lecho de enfermo, dijo que la misión que les dejó fue continuar con su trabajo de muchos años y no dejar el grupo.   

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