Edgard Rodríguez C. [email protected]
Nuestro béisbol, que afronta una situación de improvisación continua, debería echar un vistazo hacia Panamá, donde están a punto de materializar la pretensión de reinsertarse entre los circuitos profesionales de la región, algo que para nosotros parece a años luz.
Un despacho de nuestro particular amigo y divulgador del torneo, José Pineda, asegura que ya están definidas las tropas, el soporte económico y los escenarios, que traerán de regreso el béisbol rentado a Panamá.
Los panameños han sido tan serios en su empresa, que la aplazaron el año pasado al no poder definir un cuarto equipo. Ahora se asegura, que van con todos los “fierros”.
De acuerdo a Pineda, las tropas son Macheteros de Azuero, los que dirigidos por Omar Moreno, representarán a la zona central del territorio istmeño. Los Rones de Carta Vieja, que contarán con Héctor López como mentor y Chico Heron de coach, son de occidente.
Los Canaleros, que tendrán su sede en la capital, tendrán de timonel al cubano Manny Crespo, mientras los Tiburones valoran ofertas realizadas por varios clubes de Grandes Ligas, que desean tener a alguien de su organización para cuidar a sus prospectos.
Los Marlins estarían encantados que el mentor de los escualos fuese Freddy González, su actual coach de tercera base. Los Bravos han ofrecido a Carlos Tosca, antiguo coach de banco de Arizona, mientras que Manny Sanguillén, expresó su interés en dirigirles.
Pineda asegura que los Yanquis han ofrecido a Andy Morales y Adrián “Duquecito” Hernández, para que militen en el circuito panameño. Y tiene sentido. Héctor López es un ejecutivo importante de la organización y Heron un scout de prestigio. Los cuidarán.
Pero más que eso, lo que debemos considerar, es que Panamá está a punto de recoger los frutos de lo que ha sembrado. Allá es más importante el torneo juvenil que el Mayor y la producción de prospectos ha sido enorme, al colocar las prioridades en el sitio correcto.
Hace unos meses ellos celebraban a Julio Zuleta como el panameño número 40 en las Mayores. ¿Y nosotros?.. Tenemos ocho en más de cien años de jugar a la pelota. Lo que pasa es que no hemos sido serios y mucho menos ordenados.