René “El Chelito” Cárdenas/Especial para LA [email protected]
HOUSTON.- La afición de Houston recibió con agrado la buena noticia del retorno del jardinero Moisés Alou, quien fue puesto en acción por el gerente general de los Astros, Gerry Hunsicker, después de permanecer por 15 días en la lista de inhabilitados. El cambio de fichas salió a pedir de boca, pues el infielder Bill Spiers entró a la odiada lista, por dolencias en la espalda.
Alou se perdió de jugar en 12 partidos de la campaña por una torcedura sufrida en la pantorrilla. La lesión ocurrió el 28 de marzo durante un juego de exhibición primaveral en Kissimmee, Florida, contra los Bravos de Atlanta.
El regreso de Alou proveerá al dirigente Larry Dierker un poco de más flexibilidad en el departamento ofensivo. Como es de sobra conocido Moisés, cuando está saludable, es una verdadera amenaza en el home plate y una influencia positiva en los camerinos…
“Nunca me imaginé cuánta gente odiaba a los Dodgers hasta que firmé con ellos y me puse el uniforme. Cuando los fanáticos miran a los Dodgers, la mirada es diferente”, dijo el controversial Gary Sheffield, quien a pesar de sus buenos números, continua siendo el blanco de la ira de los fanáticos.
En realidad no es sólo a Gary Sheffield a quien los fanáticos están constantemente rechiflando, es también al equipo. Es un odio contra el club, al cual siempre han tildado de arrogante, y cuando el ardor está en su clímax, es cuando Sheffield está al bate.
Gary guarda cierto resentimiento porque creer que el equipo no hizo esfuerzos suficientes para cambiarlo, y desató su furia contra la organización al comportarse como una verdadera prima dona. Demandó que lo cambiaran contra viento y marea e insultó a sus compañeros y a la gerencia porque no le ofrecieron modificar su contrato –más dinero– cuando Alex Rodríguez recibió su baño de oro.
El hecho de que no está con otro equipo no se debió a que los Dodgers fallaron en tratar de completar la negociación. Creo que es muy difícil salirse de un pelotero firmado por seis años y 61 millones de dólares, después que éste juró no jugar, o jugar bien, por Los Angeles.
A pesar de todas las peripecias, los Dodgers están jugando una buena pelota de principio de temporada en su propia división, aun con la falta del antesalista Adrián Beltré, quien continúa en vías de recuperación después de una apendicectomía que resultó ser un desastre.
Ha pasado una década y los Dodgers ya no son los mismos Dodgers; en cambio, los Yankees tienen todos los anillos. Históricamente, lo que una vez fue la joya de la Liga Nacional, no ha terminado una temporada con menos de 11 juegos fuera del primer lugar desde 1977.
Y si la buena racha de ahora no se mantiene, es posible que comiencen a rodar cabezas como cuando en París durante la Revolución Francesa…
A pesar de las nutridas asistencias durante los juegos inaugurales en Arlington, Chicago, Denver, Detroit, Minesota, Nueva York, Seattle y San Diego, la compra de boletos de béisbol bajó un 1,7 por ciento. Los primeros 91 partidos arrojaron un promedio de 31,872, menos de los 32,420 durante la primera semana de 2000.
Durante una encuesta reciente, se conoció que solamente el 12 por ciento de adultos en Estados Unidos considera el béisbol como su deporte favorito de ver. En 1994, fue el 21 por ciento.
Con esta clase de números, es mejor que los peloteros y los propietarios no permitan que haya problemas laborales a fin de año.