Viejas rencillas originan tragedia

Lucía Vargas C.CORRESPONSAL/ [email protected] Gabriel Antonio Angulo Martínez, de 28 años, falleció en un hospital de Managua, luego de haber sido macheteado el 24 de marzo por un vecino del Reparto 5 de Julio de esta ciudad, con quien tenía viejas diferencias. Los familiares de Angulo Martínez afirmaron que el autor del asesinato es Julio […]

Lucía Vargas C.CORRESPONSAL/ [email protected]

Gabriel Antonio Angulo Martínez, de 28 años, falleció en un hospital de Managua, luego de haber sido macheteado el 24 de marzo por un vecino del Reparto 5 de Julio de esta ciudad, con quien tenía viejas diferencias.

Los familiares de Angulo Martínez afirmaron que el autor del asesinato es Julio Olivares, de 60 años, originario de Matagalpa.

Mientras que varios testigos aseguraron que horas antes que el joven Angulo Martínez fuera encontrado agónico en el camino, había sido amenazado de muerte por el autor del crimen.

Los testigos dijeron que el hecho sangriento ocurrió cuando el joven pasó frente a la vivienda de la familia de Olivares y supuestamente alguien se burló de él porque andaba pasado de tragos, lo que provocó que el ahora occiso les respondiera.

Sin embargo, a los Olivares no les gustó la respuesta de Angulo Martínez y fue supuestamente la esposa de Julio quien le sugirió que le diera una “cinchoneada” al ebrio.

Los vecinos aseguran que la esposa de Olivares le dijo: “cinchonealo pero no lo matés,”, pero esto no fue obedecido por don Julio quien ya había revelado en otras ocasiones odio hacia el joven porque éste le corría las gallinas y sacaba las vacas que entraban a su patio.

Así que enardecido con el joven, el señor Julio Olivares supuestamente se montó en su caballo y esperó en un callejón oscuro del barrio en mención, hasta a que a eso de las 8:00 de la noche apareció Gabriel Antonio, se abalanzó sobre él y le descargó varios machetazos en la cabeza y resto del cuerpo.

Los vecinos aseguran haber escuchado cuando el joven imploraba “¡noooo me matés!, ¡nooo me matés!”, pero todos los del lugar cerraron las puertas de su casa por temor.

Después todo quedó en silencio, huyendo Olivares en su caballo con rumbo hasta hoy desconocido. El cuerpo aún con vida de Angulo fue encontrado por su hijo de nueve años, Oscar Antonio, quien salió en busca de su padre al ver que no regresaba a casa. Ninguno de los vecinos se había molestado en ir a avisar de lo ocurrido a la familia

Ana María Salinas Martínez, hermana de la víctima, dijo que Gabriel dejó en la orfandad a tres niños de 10, 9 y 7 años. Ella pidió justicia contra el asesino.

Explicó que por la gravedad de las heridas su hermano falleció cuatro días después en el Hospital Lenín Fonseca de Managua, hacia donde había sido trasladado desde el Hospital Regional Santiago de Jinotepe.

La capitana Marisol Aburto, vocera policial, dijo que la policía está tras la pista de Olivares, pero no dio más detalles para no perturbar la investigación.  

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