Edgard Tijerino M. [email protected]
Desde SAN FRANCISCO
Naseem Hamed tiene carisma, tiene punch, no teme los riesgos y, sin los trucos fabricados por la habilidad de Whitaker, es un púgil desconcertante… Marco Antonio Barrera, tiene una línea más definida de boxeo, es por encima de todas las cosas, un pegador violento abierto a los contragolpes que no da tregua… Esta noche, cuando suene la campana, el “olor” a nocaut se extenderá rápidamente por las tribunas, cubrirá las mesas de Black Jack en Las Vegas, atravesará el desierto y rebotará en el Gran Cañón.
Desde siempre, las peleas entre golpeadores ejercen un mayúsculo atractivo… Es la mejor combinación porque asegura un oleaje de emociones.
La pregunta dominante es ¿quién caerá primero?… Hamed ha demostrado que puede reaccionar con suficiente furia después de caer, en tanto Barrera ha probado que su capacidad de destrucción nunca decrece.
Vale la pena pues, estar alrededor del ring en el gigantesco Hotel MGM, o pagar 39.95 dólares por disfrutar de este combate, que se supone, alterará nuestro sistema nervioso.
Hamed, invicto en 35 peleas con 31 nocauts es el favorito de los entendidos… Impresiona su agilidad, su agresividad, su desprecio por las dificultades, su atracción por los retos, su bravura, y sobre todo, su golpeo paralizante… El está acostumbrado a voltear rivales.
Es arrogante y no tiene la gracia natural de Muhammad Alí, pero sabe resplandecer sin alcanzar el deslumbramiento de Leonard, De la Hoya o Mosley… Es además, un símbolo taquillero, como todo púgil generador de emociones… El “vamos a ver el show de Naseem”, es una invitación difícil de resistir.
Barrera es la contrafigura… Púgil caracterizado por su seriedad, por su profesionalismo, por su cortesía, es fiero batallando por la victoria y todavía está sangrando por la herida del fallo adverso que le impidió derrotar a Erick Morales como la mayoría creyó.
Ha acumulado en una larga e intensa carrera, 52 victorias perdiendo 3 veces y logrando 38 nocauts… Es “duro de matar” y eso obligará a Naseem a extremar su esfuerzo esta noche.
Es más alto, tiene mayor alcance y más experiencia que Hamed, ventajas que tienen significado.
Los expertos discuten, pero la inclinación por Hamed se percibe… En medio de todo lo que pueda discutirse, hay algo indiscutible: es un auténtico gladiador con una cuota extra de adrenalina y un corazón de León.