- Pretenden sembar más de cinco millones de plantas nativas en el municipio de León, sin embargo la Alcaldía no tiene fondos para comenzar este proyecto
José Luis GonzálezCORRESPONSAL/LEÓN [email protected]
La deforestación alcanza el ochenta por ciento en el municipio de León, donde esa condición genera altas temperaturas, tolvaneras, desaparición de fuentes de agua, erosión hídrica y eólica.
Para reforestar el municipio es necesario plantar cinco millones de especies de rápido crecimiento en la temporada lluviosa que se aproxima, sin embargo las autoridades municipales no tienen capacidad económica para llevar a cabo ese proyecto.
Por lo tanto deberán recurrir a pedir apoyo de los pobladores de comunidades perjudicadas con el despale, instituciones estatales y organismos no gubernamentales para buscar alternativa de solución al problema.
Guadalupe Laguna, representante del Departamento del Medio Ambiente en la Alcaldía de León, dijo que “la deforestación es un problema difícil de controlar, a pesar de eso en los próximos meses se pondrá en marcha el proyecto de arborización en el municipio para lo que buscamos apoyo”.
“La iniciativa contempla la siembra de alrededor de 70,000 especies de rápido crecimiento que mejoren la imagen paisajística del casco urbano, y 35,000 especies nativas del trópico seco y de uso energético para la comercialización de leña en zonas rurales”, explicó.
Programa de sensibilización
Laguna indicó que “debido a la fuerte demanda de reforestación en el municipio, la Alcaldía municipal donó recientemente 105,000 plantitas que se destinarán a los repartos periféricos que surgieron después del huracán Mitch, treinta escuelas y zonas rurales”.
Destacó que “iniciarán un programa de educación ambiental de sensibilización, dirigido a estudiantes y ciudadanía en general, con el objetivo de fortalecer el proceso de educación como una herramienta indispensable de acompañamiento del conjunto de soluciones que se proponen a los diferentes problemas ambientales de la ciudad”.
Tierras desaprovechadas
Bernabé Caballero Mendoza, delegado municipal del Instituto Nacional Forestal (Inafor), expresó que “existen zonas degradadas, tierras ociosas y abandonadas en el municipio que son propicias para impulsar la reforestación’’.
Añadió que los esfuerzos para preservar nuestros recursos naturales se intensifican con la colaboración de comunidades de zonas rurales, impulsamos campañas para sensibilizar a la población.
Proyecto emergente
Hace diez años se desarrolló un proyecto de reforestación emergente en las áreas rurales por parte de la Organización para la Agricultura y Alimentación (Food and Agriculture Organization)-Marena.
En el municipio de León se sembraron cortinas rompevientos en los 840 kilómetros lineales que habían de franjas de protección, últimamente las plantaciones han desaparecido.
“La deforestación y la contaminación ambiental producto de las altas concentraciones de pesticidas en los suelos donde se cultivaba el algodón originan enfermedades a la población leonesa”, afirmó Carmen Carrillo, inspectora ambiental del Marena en León.
Ríos contaminados
El Ministerio del Ambiente y Recursos Naturales (Marena), aplica sanciones administrativas que pueden culminar en procesos judiciales con aquéllos que no respeten las leyes de regulación de nuestros recursos naturales.
Según Carrillo, “la contaminación de los ríos en el municipio de León es originado por los desechos químicos de industrias del cuero, jaboneras, porcinas, granjas porcinas, y agrícolas además de las aguas negras, la basura , letrinas construidas a las orillas de las cuencas”.
Destacó que “entre los ríos que se encuentran contaminados según investigaciones efectuados por la institución son: el Río Chiquito, Pochote, Palermo, Apocentro, entre otros que están en riesgo latente por la poca conciencia de la población al lanzar basura, desechos químicos”.
Impacto del plaguicida
w Nicaragua posee una de las tasas más altas de intoxicaciones agudas por plaguicidas del mundo, el ochenta por ciento de los químicos empleados en el país son plaguicidas, su uso irracional, el bajo nivel de educación sobre sus riesgos y efectos a la salud sigue ocasionando consecuencias graves, como la muerte.
Datos del programa contra plaguicidas del Ministerio de Salud, elaborado en 1990, reflejan que las personas intoxicadas en el campo mientras realizaban labores ascienden al cincuenta y un por ciento.
Para normar la exposición de plaguicidas a nivel nacional existen centros de control, higiene y epidemiología conformada por el Centro Nacional de Toxicología, el registro de plaguicidas del Minsa y otras entidades como las comisiones locales intersectoriales de plaguicidas (CLIP), a nivel municipal.
En los últimos tres años se ha elevado la responsabilidad institucional del Minsa, tanto a nivel nacional como local, enfocando el desarrollo de los aspectos de vigilancia epidemiológica, manejo clínico, investigación y capacitación, legislación de plaguicidas.