Alejandro Bendaña y Azucena Castillo.

Fuertes protestas contra el ALCA

Sociedad civil critica severamente los Tratados de Libre Comercio María Antonia López M. [email protected] Varias organizaciones de la sociedad civil ligadas a la protección del medio ambiente y la defensa de los derechos humanos, manifestaron su oposición ante la urgencia de algunos gobiernos por agilizar la firma del Tratado de Libre Comercio para las Américas […]

  • Sociedad civil critica severamente los Tratados de Libre Comercio

María Antonia López M. [email protected]

Varias organizaciones de la sociedad civil ligadas a la protección del medio ambiente y la defensa de los derechos humanos, manifestaron su oposición ante la urgencia de algunos gobiernos por agilizar la firma del Tratado de Libre Comercio para las Américas (ALCA).

Alejandro Bendaña, presidente del Centro de Investigaciones Internacionales, manifestó que los Tratados de Libre Comercio del Norte “es una sentencia de muerte para los pueblos indígenas, estos acuerdos son la pieza instrumental que se agrega a los procesos liberalizadores y privatizadores que se han gestado desde años atrás”.

Según Bendaña estos tratados ponen el mercado por encima de la gente, ya que no es cierto que haya una extensión de los beneficios de Estados Unidos hacia Centroamérica, porque desde ya ellos tienen serios problemas de generación de empleos, por tanto, no es cierto que la inversión que traerán a estos países la van a generar tal como se pregona.

En cuanto a liberalización comercial, señaló que las mismas realmente no se practican de esa manera porque los países grandes no van a abandonar la política de subsidios que practican para sus productores para beneficiar a los latinoamericanos.

Bendaña también señaló que el ALCA también está amarrado a privatizaciones, ajustes, dolarización, pagos de deudas es el mismo esquema de los organismos internacionales financiadores y exigen su cumplimiento.

Por su parte la Viceministra de Fomento, Industria y Comercio, Azucena Castillo, manifestó que las sociedades civiles que protestan deben diferenciarse unas de otras, “las organizaciones civiles en Estados Unidos o Canadá son activistas que buscan que la inversión que produce empleo sea anulada debido a que sienten desplazados ante las ventajas competitivas de mano de obra que representan nuestros países”.

“Mientras que las sociedades civiles de América Latina tienen una posición distinta, la cual debe buscar oportunidades de acceso para traer inversión y que se generen empleos, nuestros sectores deben entender que una vez más que venga más competencia y crezca la oferta y demanda deberán subir los salarios”, indicó.

Por otro lado dijo que la posición oficial en Nicaragua a plantearse durante la Cumbre de las Américas a realizarse en abril de este año en Canadá será de pequeña economía que garantice el principio de equidad y solidaridad, a través de acciones concretas como concesiones especiales para reducir las brechas comerciales. En dicha Cumbre se decidirá si la firma de este acuerdo se adelante para el 2003 y no al 2005 como estaba previsto.

LA POSICION A LOS TRATADOS

Diferentes organizaciones de la sociedad civil en el mundo han manifestado su oposición a los Tratados de Libre Comercio porque la llegada de grandes empresas realiza competencia desigual en los pequeños países.

Señalan que hay una fuerte tendencia de estas empresas a la explotación de los recursos naturales en materia de minas, energía, agua, petróleo, silvicultura, pesca entre otros.

Aseguran que las posibilidades de las poblaciones a acceder a estos recursos se reducen al convertirse en su mayoría en propiedades de extranjeros.

Indican que los derechos humanos son afectados con los Tratados al establecer reglas mundiales ejecutables lo cual impide que los países más pobres puedan utilizar medicinas genéricas de menor costo para tratar las enfermedades y hay casos concretos como el SIDA.

En cuanto a agricultura y seguridad alimentaria, señalan que se han reducido las posibilidades de mejorar los sistemas productivos porque los productores son afectados por los programas de ajustes, y se pretende implementar un sistema agroempresarial en la cual las grandes empresas no se ajustan a las normas de seguridad alimentaria o a los derechos de los agricultores.

Denunciaron que las naciones poderosas están obligando a los pequeños países, a rebajar las presiones en materia de control de plaguicidas, además de motivar a la venta de la producción evitando de esa manera que se reduzcan las reservas alimentarias de los países.   

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí