ESTIMADA PSICOLOGA:
Tengo 16 años, en diciembre del año pasado tuve mi primer novio y terminamos, días después conocí a otro chico que me gustó y se me declaró y lo acepté, pero después de un mes terminamos; lo común de estos dos noviazgos, es que nunca nos dimos un beso; tal vez no existía amor. Había más comunicación en el segundo que en el primero.
Ahora conocí a otro muchacho y me gusta; y tengo miedo de enamorarme de él ya que siento que no le gusto porque soy gordita.
Este es mi problema, me siento inferior a mis amigas, ellas bonitas, delgadas y yo gorda (me siento fea); tal vez me diga que tengo que quererme primero a mí misma, pero no puedo; no sé cómo comenzar a quererme, he hecho tantas dietas, ejercicios, pero no funcionan.
Por tal razón tengo miedo de enamorarme, siento que me rechazarán por mi físico. Me siento tan desesperada, decepcionada y a veces he querido matarme, no sé qué hacer y agradecería mucho su consejo.
¿Qué hago? ¡Ayúdeme pronto!
RESPUESTA:
La imagen y concepto que tenemos de nuestro cuerpo la aprendemos en nuestra familia, en la escuela, pero principalmente nos la refuerzan los medios de comunicación los que estimulan y fomentan la idea de que “la mujer bella” es aquella que tiene las medidas exactas, un cuerpo bien definido, un rostro bonito y un cabello hermoso.
Este aprendizaje deformado e inadecuado lacera nuestro autoconcepto y nuestra visión de nosotras (os) mismas (os). Ahora bien (con esta información abordada ya en varias ocasiones), lo más importante no es cuánto sabemos sobre el tema, sino cuánto lo aplicamos a nuestra vida, cuánto es llevado a la práctica.
Decís saber lo que puedo y debo decirte, pero lo que creo que no sabés es lo bien y rico que una (o) se siente cuando se conoce, descubre, ama, respeta y valora a una misma (o). Te has detenido a pensar en desear ser como otras cuando podrías estar invirtiendo ese tiempo en cómo crecer, aprender, disfrutar y conocer cosas nuevas. Estás permitiendo que ese pensamiento invada y se apodere de tu vida. A tu edad es común que surjan inquietudes con respecto al cuerpo, porque unos de los intereses en esa etapa es agradar al otro sexo y a los (as) demás.
¿Qué es lo que te hace falta? Tenés tus ojos para mirar, nariz para respirar, oídos que escuchan, una voz que se expresa, dos manos que sienten, dos piernas que te permiten andar; posees sentimientos, pensás, estás viva, sentís.
Todas esas dietas y ejercicios que decís haber probado no harán efecto en vos, porque si no confías en vos misma no confías en ellas. Lo tuyo es un problema de actitud. A como vos te ves y te sentís, así todo lo ves y percibís.
Me preocupan tus pensamientos con respecto al suicidio. Te recomiendo busques ayuda pronto de un (a) psicólogo (a), que te guíe y dé alternativas, porque no todo en la vida es blanco y negro, existen colores que todavía no percibís y te hace falta descubrir.
La felicidad no nos la da el tener un cuerpo bonito o no, ésta la encontramos cuando aprendemos a disfrutar de cada cosa, momento o experiencia que la vida nos da, cuando aprendemos a ser nosotras mismas y no la imagen de otras (os).