- Embajador del Reino Unido dice que la presencia de
fiebre aftosa es mínima
Leslie Nicolás Lacayo [email protected]
Tan pronto como fue detectada en Gran Bretaña la enfermedad de la fiebre aftosa, se prohibió el traslado de animales, así como la exportación de ganado y carne británica, sin que esto afectara el comercio de este país.
Harry Wiles, embajador de Gran Bretaña en Nicaragua, aseguró a LA PRENSA que en todo momento el comercio de este país sigue su curso normal. “Gran Bretaña no está cerrada al comercio. No hay ninguna razón por la cual las personas dejen de visitar el Reino Unido, país que ofrece buenas alternativas para vacacionar”, dijo el diplomático.
AFECTACIÓN ES MÍNIMA
En la actualidad menos del uno por ciento del ganado británico y de sus granjas son los que están afectados por la fiebre aftosa, según los datos proporcionados por la embajada de este país en Nicaragua.
Wiles explicó que existen tres áreas en particular en Gran Bretaña, como son las ciudades de Cumbria, Dumfries y Galloway, las que están seriamente afectadas por la fiebre aftosa. En estas comunidades el Gobierno británico está realizando esfuerzos con el fin de contener y erradicar la enfermedad.
Aunque hasta la fecha no está claro de dónde provino la enfermedad, existen especulaciones de que ésta debió haber ingresado al país como el resultado de la actividad ilegal del comercio de carne. Puesto que el Reino Unido durante mucho tiempo ha estado libre de fiebre aftosa, señaló el embajador.
Los esfuerzos en Gran Bretaña por erradicar la enfermedad de fiebre aftosa “son grandes”. Según Wiles las actividades se están desarrollando al máximo. “Por mencionar un ejemplo, se ha quintuplicado (a más de 1,100) el número de veterinarios involucrados en la tarea de erradicar la fiebre aftosa y están considerando cómo hacer un mejor uso de ellos y cómo involucrar a otros”, indicó el embajador.
Por otro lado, el ejército de ese país, está brindando apoyo logístico para coordinar el sacrificio y eliminación en las ciudades de Devon y Cumbria, en donde se han encontrado más de la mitad de los casos de fiebre aftosa.
Wiles concluyó diciendo que, “no hay que temer pues los seres humanos no se contagian de fiebre aftosa, por lo tanto, las personas que visiten el Reino Unido no corren riesgo alguno de ser contagiados”.