- Prosigue juicio por asesinato de obispo guatemalteco
Edin Hernández (AFP)
GUATEMALA.- El indigente Rubén Chanax, testigo clave en el juicio contra tres militares, un sacerdote y una empleada doméstica por el asesinato del obispo guatemalteco Juan Gerardi, está mentalmente sano, aseguró un experto este martes, durante el tercer día del proceso.
El psiquiatra forense de la Fiscalía, Jacobo Chávez, declaró ante el Tribunal Tercero de Sentencia de Guatemala que Chanax “no tiene problemas sicóticos”, da conclusiones objetivas y concretas, tiene buena memoria y su versión es bien hilvanada y “creíble” por citar lugares y fechas con precisión.
Las conclusiones son un resumen de cuatro informes remitidos por Chávez, tres a los fiscales de turno y uno a un juez de instrucción, producto de igual número de exámenes practicados a Chanax, entre mayo de 1998 y febrero del año pasado.
Chanax, considerado testigo clave por el fiscal del caso, Leopoldo Zeissig, asegura que la noche del crimen pudo ver a los tres militares en las cercanías de la casa cural de la Iglesia de San Sebastián, donde fue asesinado el obispo.
El psiquiatra leyó una cronología testimonial de Chanax, que narraba lo acontecido el 26 de abril de 1998, día del homicidio, desde las 06H00 locales, hasta la madrugada del día siguiente.
De acuerdo con Chávez, el testimonio es “coherente, bien hilvanado y totalmente creíble”, debido a que ubica los acontecimientos con nombres de personas, que además ya conocía, “lo cual es importante”, y “sitúa lugares”.
El psiquiatra forense advirtió en el último examen –practicado el 10 de febrero del 2000-, que en la primera ocasión en que Chanax prestó declaración ocultó los nombres de las personas relacionadas con el crimen por temor a ser eliminado.