Las esperanzas de reactivar el sector arrocero están puestas en la aplicación de un programa que estimula la producción y la estabilización de precios.

Surge alternativa para salvar la industria arrocera

Acuerdo ministerial brinda respiro al sector Martha Danelia Corea [email protected] La posibilidad de hacer más rentable y competitivo el sector arrocero, quedó reflejada mediante la estabilización de precios y aumento de la producción que estimula el acuerdo ministerial 066-2000 con fecha 18 de diciembre del 2000, emitido por los ministerios de Fomento Industria y Comercio […]

  • Acuerdo ministerial brinda respiro al sector

Martha Danelia Corea [email protected]

La posibilidad de hacer más rentable y competitivo el sector arrocero, quedó reflejada mediante la estabilización de precios y aumento de la producción que estimula el acuerdo ministerial 066-2000 con fecha 18 de diciembre del 2000, emitido por los ministerios de Fomento Industria y Comercio (Mific) y Agropecuario y Forestal (Magfor) y puesto en práctica desde el primero de enero del 2001.

Mario Hurtado, secretario ejecutivo de la Asociación Nicaragüense de Arroceros (Anar), explicó que dicho acuerdo obedece a una iniciativa de la asociación y surge como medida para salvar al sector arrocero “dándole un respiro de por lo menos un año”.

“El acuerdo ministerial tiene como objetivo protegernos de la competencia desleal de los arroces importados, hacer más rentable el cultivo del arroz fijando un precio de compra al productor de aproximadamente 25 por ciento superior al que le pagaban al mes de diciembre y ordenar toda la cadena productiva del arroz”, definió Hurtado.

Según sus cálculos, a diciembre el precio promedio al productor era de 100 córdobas por quintal, por lo que ahora le garantizan un precio mínimo de 125 córdobas y “se le paga por la calidad de su arroz. [Para eso] creamos un sistema de calidad de acuerdo a unos parámetros establecidos, quien produce mejor recibe premios o descuentos; [se le paga menos] si no cumple con los requisitos establecidos”.

No obstante, descartó que ese 25 por ciento de incremento al productor sea trasladado al consumidor argumentando que “este incremento lo asume en gran medida la eliminación de los intermediarios y también por la alianza que hicimos con los importadores de arroz en granza, quienes se comprometen a comprar una gran parte de la producción nacional a cambio de una rebaja en los aranceles para las importaciones de arroz”.

Respecto a la cadena productiva, dijo que en ésta intervenían, desde el productor hasta el consumidor final, varios intermediarios “que lo que hacían era tomar ventajas de las necesidades del productor comprándole barato y poniéndole el precio”, ellos realizaban todo el proceso de industrialización y comercialización del arroz.

DEMANDA DE ARROZ

Según cifras de Anar, la demanda nacional de arroz es aproximadamente de 5.1 millones de quintales, frente a los 3.8 millones de la producción nacional existiendo un déficit de 1.3 millones que es suplido con las importaciones, las cuales se realizan durante todo el año, mientras que la producción se da en dos periodos: la de riego (enero-junio), cuyo rendimiento es de 85 quintales por manzana, y la de secano (julio-diciembre), con rendimiento de 55 quintales por manzana. Sembrándose principalmente en Malacatoya, Sébaco, Chontales y Rivas.

PRODUCTORES E IMPORTADORES LIMAN ASPEREZAS

Las diferencias comerciales entre importadores y productores nacionales de arroz quedaron resueltas mediante el acuerdo suscrito por los representantes de ambos gremios en diciembre pasado.

Mario Hurtado, directivo de Anar, detalló que el acuerdo consiste en que los importadores compraran el 60 por ciento de la producción nacional; a cambio se eliminará la salvaguarda establecida del 25 por ciento a la importación. “En el pasado equivocadamente tratábamos de defendernos de los arroces importados vía aranceles; [decíamos] subamos el arancel para que sea más caro [el arroz importado]. La cuestión era que se subía el arancel y esos ingresos entraban a las arcas del Estado y ahí morían, no le llega ningún beneficio al productor. Ahora esa rebaja que conseguimos para los importadores de granza en los impuestos se le traslada vía precio al productor”, expresó Hurtado.

LA PRENSA intentó obtener la versión de los representantes de los importadores de arroz con el fin de ampliar detalles sobre este acuerdo con los productores, sin embargo resultó imposible localizarlos.

La ley de justicia tributaria establece un arancel del 20 por ciento a las importaciones de arroz en granza; pero, mediante gestión de Anar, se le impuso una salvaguarda del 25 por ciento, pagando los importadores en total 45 por ciento de arancel.

Hurtado además anunció que están consiguiendo fondos adicionales para comprar el restante 40 por ciento, por lo que están en pláticas con organismos y bancos internacionales.

“Esto también tienen una ventaja: al comprar este gran porcentaje de la producción nacional, una buena parte de esa compra se guarda en los meses de mayor producción para que no salga al mercado de un solo golpe y bajen los precios al productor; entonces estamos estabilizando precios al productor.

La meta de Anar es “revolucionar el sector arrocero” al considerar que al incentivarse la estabilización de precios y el aumento de la producción, “puede ser hasta más financiable [el sector] porque [los bancos] saben que tienen un precio prefijado que se lo venderán a alguien.

Situación que dijo [que] hará incrementar el área de siembra, puesto que la misma se redujo en el 2000 a 100,000 manzanas de las 120,000 que se sembraron en 1999.

“Ya hay entusiasmo de parte de los productores de reactivar nuevas; entonces, a corto plazo en el 2001, es volver a sembrar las 120,000 manzanas que llegamos a siembra en 1999”, resaltó.  

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